Después de darle vueltas he llegado a una conclusión, lo que mas me gusta de Burgos son sus autobuses, ¿autobuses? si, si, no has leído mal.

La verdad es que me encanta ver a la gente que por allí transita, empezado por el señor ‘autobusero’ una sub-especie aparte dentro de la peña burgalesa. Que a su vez puede dividirse en dos razas diferentes )por lo menos( UNO-> ‘brutus cagontó lo que se menea’ y DOS -> ‘lenticulus lento’. mi preferido es el primero, ¿por qué? pues simple, porque es el que más vida le da al autobús… hace que cada viaje sea diferente, puede llegarte a hacer creer que estás en un parque de atracciones, )ya que en Burgos no lo hay, por lo menos tenemos a estos tíos( después de estar circulando a mas de 80 KM/h por el casco urbano, es capaz de parar en seco porque hay algo que en mitad de la vía que impide su paso, podrás decir que eso es normal, y te daría la razón, pero hay que indicar una cosa, que dicho obstáculo que entorpece nuestro paso ya estaba ahí mucho tiempo atrás y se veía desde hace tiempo, simplemente nuestro amigo ‘brutus cagontó lo que se menea’ quería hacer una prueba de equilibrio entre todos sus pasajeros, al final el que queda de pie es el que se lleva el premio, )todavía no me lo he llevado, pero prometo que algún día ganaré( aunque lo que mas me gusta es lo que viene a continuación: los piropos que dedica el conductor a dicho obstáculo, dignos de un certamen de poesía. Aunque hay que reconocer que estos hombres y mujeres se ganan el pan con el sudor de su frente, mas que nada, por tener que aguantar todos los días a la gente que en el autobús urbano entra, porque aunque no lo creas, cuando entras a un autobús no eres la misma persona que fuera, ni mucho menos, si no fijaros en las señoras ya entradas en años… mujeres que levantan su casa, la tienen limpia y van todos los días a la compra para mantener sana y nutrida a su familia, mujeres que en la parada de autobús son tranquilas, )mas o menos( pero cuando entran al autobús todo cambia… son animales gregarios que se refugian en el grupo, y cuando su número supera el trío los destrozos que pueden causar son increíbles…usan una frecuencia de voz altísima,que solo ellas pueden soportar, y cuando algún grupo de chavales jóvenes osa hacerles competencia en ruido, todas ellas se unen en un único canto, que en menos de dos segundos ha dejado a los jóvenes por los suelos… Los ataques son bien conocidos por todos, pero su eficacia es cercana al 90%; es la líder del grupo la que abandera la batalla, lanzando el primer ataque diciendo que la juventud de ahora no hace otra cosa que dar guerra y molestar a los demás sin ningún respeto hacia el prójimo, a lo que algún joven responde, o bien, haciendo caso omiso, o bien, llamandola vieja y diciendo que se calle, es en este momento cuando los jóvenes han perdido la batalla, pues al grupo de ‘marujas chillonis’ , se les unen los hombres que estaban aletargados como en un sueño esperando una excusa para despertar de él.

Tras el primer ataque lanzado por la maruja lider, y la réplica del joven, viene la maquinaria pesada: los viejos cascarrabias, que aburridos de su monotonía se tiran al cuello de los jóvenes , dando paso a una lucha encarnizada, donde cada centímetro ganado al enemigo es luchado a muerte, cuando esto sucede las ‘marujas chillonis’ hullen del campo de batalla para formar parte del movimiento propagandístico, comentando a todo aquel que está a su lado, como ha sido la jugada )da igual que no te importe lo que suceda, te lo van a contar igualmente( . Pero menos mal que la sangre no llega al río, siempre alguno de los oponentes termina por bajarse en un par de paradas, haciendo que los demás usuarios del autobús podamos seguir mirando a la nada, y pensado en gilipolleces.

Otro día hablaré de la demás fauna que habita en el autobús, o de lo que me de la gana, por ejemplo puede que hable de UBUNTU cuando un día de estos por fín me lo instale…