____________________________________________________________________________

Aquel año comenzó de forma absolutamente diferente a todos los anteriores… (Francisco O. Campillo)

Primero, no se encontraba en casa con su toda su familia, tan solo estaba con los mas cercanos y segundo, el país en el que se encontraba no era el suyo de nacimiento, aunque todos los que le rodeaban le hacían sentirse como si ese siempre hubiera sido su hogar. No echaba de menos las luces navideñas, esas que con el tiempo había llegado a odiar debido al gasto inútil que suponían, ni siquiera se acordaba de los regalos que por esas fechas solían darle, eran regalos materiales de los que fácilmente podía desprenderse, no los necesitaba. Salió al exterior a ver como olía el año nuevo por aquellas latitudes, tras la intensa exhalación que viene después de haber respirado hasta que los pulmones quieren explotar, se dio cuenta que incluso el aire sabía diferente, este no se podía masticar, no estaba cargado, no olía a sudor, no olía a empujones…

-¿Qué haces?¡venté con nosotros!-

-Ya voy, espera unos segundos- Pero no esperó, la chica le abrazo fuertemente mientras le besaba en la mejilla

- ¡Corre papá! los demás te están esperando

Volvió a respirar el aire que le rodeaba, para volver a degustarlo, y regresó a la jaima

____________________________________________________________________________

Esta entrada aparte de estar iniciada por Francisco O. Campillo quiere ser también un pequeño homenaje a la labor que desde su blog realiza: Caminando en el desierto