Redes en la red
mi vida, utilidades abril 23rd, 2008A veces me pasa como a mi amigo charro: la musa no me viene y si me viene me pilla en la cama, por lo que no es cuestión de levantarse y ponerse a escribir, el momento en el que uno duerme debería ser sagrado, por eso y porque he estado bastante liado estos días haciendo deporte )ya sabéis, eso de la operación triquini jeje( cuando llegaba a casa no tenía ganas de ponerme delante de un ordenador de nuevo, ya que como he comentado en algún momento me paso 40 horas semanales )por contrato( delante de una pantalla. Pero bueno, como estas cosas van por rachas supongo que dentro de poco estaré dando guerra por otros blogs y por el mío, por supuesto.
Aunque lo que quería escribir hoy no era una excusa patética de porqué no estoy renovando este espacio mas a menudo, lo que quería decir es que todos aquellos a los que nos gusta la ciencia, sea de la rama que sea estamos de enhorabuena. Seguro que a mas de uno le suena el programa redes, un programa presentado por el hiperactivo Eduard Punset a las tantas de la mañana en la 2, pues desde no hace mucho, todos aquellos a los que nos gusta dormir podemos verlo en la red: se ha creado un canal en la plataforma Vimeo, y para el que quiera ver el primer programa de la nueva etapa ahí lo tiene.








abril 23rd, 2008 at 18:04
Ay, que os quiero mucho, pero eso de estar pendiente a las dos de la madrugada de algo no va con mi esencial letargo. Prefiero dormir o descansar. Lo lamento aunque os admire. Un saludo
abril 24th, 2008 at 21:47
no preocuparse, es dificil compatibilizar trabajo y blogs y casa y trabajo y… tele, encima tele, buf es que hay que elegir y ¿leer? por lo menos ya se cuando ver un programa concreto, la programación televisiva hace mucho que la desconozco. saluditos bibliotecarios
abril 26th, 2008 at 11:34
Tú actualiza el blog cuando te apetezca que nosotros disfruataremos de tus ocurrencias.
mayo 3rd, 2008 at 18:24
Supongo que a todos nos pasa un poco lo que a Charro… como bien te dicen, un blog es cuestión de ocio… si se convierte en obligación… malo!