Cuentacuentos: “Hace tiempo comprendí que más vale la pena pensar en uno mismo”
cuentacuentos enero 26th, 2009Hace tiempo comprendí que más vale la pena pensar en uno mismo. Rezaba la pintada en la puerta del váter de un bar.
Si lo pensamos, las puertas de los baños públicos son muchas veces como un blog, un twiter… un tanto arcaico, pero sacando igualmente al aire los sentimientos de las personas, que escondidas en el anonimato dejan incluso comentarios a anteriores comentarios; eso si, con estilos de letra todos distintos, de alguno se podría decir que escribe en Wingdings…
Durante un buen rato estuve pensando rotring en mano, que contestar a esa frase, algo ingenioso, algo trascendental, algo que derribase de un plumazo una teoría tan egoísta, pero al terminar mis quehaceres no se me ocurrió nada, y se me planteó una nueva disyuntiva ¿tacho lo que este tipejo ha escrito?, no soy de las personas que van diciendo a los demás lo que deben pensar, pero la verdad: la frase no me gustaba nada, llamaba a la desconfianza, al egoísmo.
Debí tardar un buen rato en decidirme, porque un tipejo que me sacaba una cabeza entró en el baño dando una patada a la puerta y reventando el cerrojo de la misma. Y ahí estaba yo, medio en cuclillas, como un esquiador (para que se me entienda), con el arma de escribir en la mano, y el pantalón por debajo las rodillas. Al principio el tío me miró confuso, pero pronto me agarró del percho y me empujó contra la pared contraria, al tener yo los pantalones a la altura de los tobillos trastabillé y caí al suelo, para escarnio de los otros tres colegas del que me acababa de tirar por los suelos, dichos colegas entraron detrás de la bella persona que me había pedido educadamente que dejara el baño libre y se pusieron a esnifar un poco de coca.
Yo tratando de salir lo mas airoso de la situación, y esperando que nadie mas me hubiera visto rápidamente me subí los pantalones y fui a por una cerveza. La noche fue pasando cambié varias veces de bar y terminé contando lo sucedido a los amigos. Tras las risas iniciales me dijeron que porqué no había avisado, que habría que haberle partido la cara y esas cosas… por lo que se empeñaron en volver al mismo bar para “saldar cuentas” aunque yo no estaba de acuerdo, pero nadie puede rechazar la penúltima y tampoco les iba a decir quien me había sacado de la pechera del baño, si es que le volvía a ver. Pero termino pasando lo que tenía que pasar si juntamos cervezas y altas horas de la noche: me tocó ir de nuevo al baño a vaciar la vejiga y ahí estaba… la maldita frase, saqué mi rotring de nuevo y escribí justo debajo:
Hace tiempo comprendí que más vale la pena pensar en uno mismo
Lo que de verdad vale la pena es ser rápido en estos baños, si tras la puerta una panda de cocainómanos con el mono están esperando entrar.
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Bueno, esta es mi primera historia para el cuentacuentos, al igual que el protagonista de mi historia quería escribir, algo ingenioso, de calidad, pero me ha quedado lo que me ha quedado… en fin, esta no será la única entrada que escriba con las reglas del cuentacuentos, espero mostrar una historia todos los lunes con la frase de la semana.
Nos leemos









enero 26th, 2009 at 13:18
Ha quedado como ha quedado… y a mi, me ha gustado
febrero 3rd, 2009 at 9:09
Gracias Francisco, tu siempre dándome ánimos.
Un saludo
febrero 3rd, 2009 at 19:03
Muy bueno y divertido.
Yo hace tiempo leí en la puerta de un váter una pequeña poesía a la que por profunda no me dio tiempo a dar réplica.
“Nacemos solos, vivimos solos y morimos solos. Si tenemos algo de suerte en el camino encontramos con quien compartirlo. Hace mucho tiempo que no tengo suerte”
febrero 5th, 2009 at 9:43
La verdad que si que es una manera bastante profunda de decir que se busca pareja.
Un saludo y gracias por la visista