cuentacuentos: Las emociones humanas habían desaparecido con su cerebro
cuentacuentos marzo 1st, 2009Las emociones humanas habían desaparecido con su cerebro y aquellas gotas de agua que caían sobre su rostro, no la transmitían nada.
Miró al cielo sin poder evitar el preguntarse si antes eso mismo le hubiera hecho sentirse de una forma especial, conocía su pasado, incluso era capaz de actuar igual que su antiguo yo, pero era incapaz de sentir. Todos los recuerdos relevantes de Emna habían sido almacenados para una ocasión como esta, recordaba como había conocido a Adrián, recordaba como de niña se rompió la rodilla al caer de un caballo, recordaba incluso los segundos anteriores a su primera muerte.
Las primeras intentonas habían sido un fracaso, sus nuevos cerebros híbridos habían muerto a las dos semanas de ser implantados por la incapacidad de asimilar tantos recuerdos y sentimientos, los doctores determinaron pues en eliminar los sentimientos y dejar solo los recuerdos, con la esperanza de que con el tiempo los primeros nacieran solos.
No fue así, los años pasaron y lo que en su comienzo fue ilusión y esperanza, tornó en desesperación y rechazo, Adrián dijo, que aunque se comportaba y reaccionaba igual a similares situaciones, ella no era ella, no sentía su calor ni en el día a día, ni en la noche. Sus hijos, mas reticentes a abandonarla, hicieron un esfuerzo aún mayor al comprobar que ya no era la madre que cariñosamente los besaba cada vez que los iba a visitar, pero el tiempo y la sensación de que nunca más el viento soplaría para su madre, hizo que tomaran la decisión de abandonarla.
Y ahí se encontraba, de pie, en la mitad del parque al lado de un columpio mecido por el viento y con el cuerpo empapado por la lluvia, tratando de recordar, tratando de sentir, tratando de pensar porqué aquellos que se supone que tenían sentimientos la habían dejado sola.









marzo 2nd, 2009 at 9:37
Es un relato de diez. Me ha gustado muchísimo. Directo a recomendaciones de la semana.
marzo 2nd, 2009 at 14:32
Un relato muy interesante. Me gustó. Sólo una, ten cuidado con los párrafos demasiados largos, a veces, pueden tornarse confusos.
Saludos.
marzo 2nd, 2009 at 14:35
Me ha gustado y me ha sorprendido gratamente. Me he perdido por momentos en algunos párrafos que he tenido que releer, pero supongo que es porque hoy estoy muy espesa ji,ji. En todo caso, felicidades has hecho un relato de verdad intenso, original e ineresante.
marzo 2nd, 2009 at 16:29
gracias por los comentarios y ya he metido un párrafo a ver si consigo con eso que en algún punto no sea tan “farragoso”
Os leo.
marzo 2nd, 2009 at 18:57
Creo que es la primera vez que te leo, así que aunque tarde bienvenid@ a Cuentacuentos!
Me gustó mucho la idea,la capacidad de aislar los sentimientos pero conservando los recuerdos lo cual podría llevar al sentir. Y creo que con la frase final,genial,ya siente,o tal vez ya sentía,la soledad.
Gran historia Cimujo
marzo 2nd, 2009 at 19:56
La verdad es que es la caña tu relato… Da mucho que pensar y también pone un poco la piel de gallina al pensar que algún día podríamos llegar a esto… A la clonación de personas, implantándoles cerebros nuevos, pero que por desgracia, no serían las mismas personas…
Muy bueno.
Besines de todos los sabores y abrazos de todos los colores.
marzo 4th, 2009 at 18:49
Me ha encantado.
Y el último párrafo me parece una pasada… consigues que, al leerlo, en mi cabeza se forme una imagen visual de la protagonista, el parque, la lluvia, el columpio… y, claro, los sentimientos de ella…
Mi más sincera enhorabuena!
marzo 5th, 2009 at 0:54
Gracias a todos por vuestros comentarios, la verdad es que al principio no estaba muy conforme con este relato, pero bueno… tras lo que me habéis escrito, ha mejorado un poco mi visión del mismo.
Un saludo a todos
abril 7th, 2009 at 21:31
eh tio! MOLA!
la caña el relato, da q pensar.
abril 8th, 2009 at 8:19
Gracias Edu, por la visita y por el comentario
tenemos pendiente una cervecita, jeje
abril 12th, 2009 at 12:00
pegame un toque cualquier tarde, y nos la tomamos en mi casa, q aun no la has visto