Ahora me viene a la memoria la historia del buhonero de tres patas y las hijas del mercader. Al parecer este mercader…

—Espera ¿tres patas? ¿como puede una persona tener tres patas?—

—Pues… no se… a mi me contaron la historia de esa manera—

—¿Y no te chocó que tuviera tres patas?—

—Bueno… si, cuando me lo contaron la primera vez tenía seis patas, pero como me parecían muchas he dicho que solo tenía tres.—

—Bah, entonces te estás inventando la historia, no va nada de tener tres patas a tener seis, si te vas a inventar la historia entera mejor no me lo cuentes…—

—No me lo invento, solo que no le di importancia, tal vez se refería al animal, a la hembra del pato, bueno da igual, eso no es importante para la historia.—

—Pues no se para que lo cuentas si no tiene importancia, eso es meter tonterías en una conversación.—

—Tonterías las que estás diciendo tu ahora…—

—A ver, que no digo bobadas, solo quiero enterarme bien de las cosas, como por ejemplo ¿que es un buhonero?

—Pues no se… será alguien que vende búhos…—

—No habíamos quedado que tenia seis patas, ¿para que va a vender búhos un hombre que tiene patas?—

—Si vendiera patas no se llamaría buhonero, se llamaría patero o patunero o algo así ¿no?—

—¡que mas da! ¿quien querría comprar un búho?—

—¿sabes que te digo? que ya no te cuento la historia de las hijas del mercader—

—Mejor—