Diario de Gerbalus: la fuente de calor

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Querido Diario:

Tras 30 soles sigo sorprendiéndome:

Lo primero ha sido el despertarme con una capa blanquecina sobre la piel, y tiritando de frío, pensaba que las temperaturas no podían bajar más, aunque mas sorprendente ha sido que la vida siguiera fluyendo tan fácilmente, donde yo vengo no pasa eso, menos mal que fui entrenado en las mas extremas condiciones. La capa blanquecina de la que antes hablaba fue desapareciendo a medida que iba entrando en calor. Con tanto frío tuve que ponerme pronto en movimiento o mis fluidos corporales se iban a congelar, mientras buscaba un lugar donde guarecerme pude ver de nuevo a los humanos en una extraña situación; Decidí acercarme a ellos sin ser visto, para oír lo que estos estaban diciendo, la conversación en sí no tenía nada de interesante que remarcar especialmente, pero no entendía como podían aguantar tanto el frío sin estar entrenados para ello como lo estoy yo, hasta que me percaté de algo, estos humanos regularmente se echaban algo a la boca que en un principio tomé por comida, pero tras fijarme un rato vi que se trataba de un cilindro humeante que absorbían regularmente, seguro que es de ahí donde obtienen su fuente de calor.

Tras estar aguardando pacientemente, pude ver como los humanos entraban a un edificio, por lo que decidí ir a donde ellos habían estado instantes antes y coger uno de esos cilindros todavía humeantes .Probé lo que parecía ser una fuente de calor, cuál fue mi sorpresa al comprobar que tras una absorción mi cuerpo se retorcía de dolor, pensé que me iba a morir al principio de mi misión. Tras unos instantes muy duros conseguí recuperarme, seguro que se lo debo a mi gran fortaleza física, pero no quise arriesgar mas y busqué un lugar resguardado donde esperar al sol siguiente.

El sol de hoy me ha echo llegar a una conclusión: El cuerpo del ser humano ha de ser muy complejo, tiene la capacidad de convertir las mas mortales toxinas en fuentes de calor, si no fuera así graves problemas les espera a esta especie. De todas formas seguiré investigando pues esto es solo un análisis inicial.

Los comecalcetines

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Tras unos meses vagando por el mundo de los ladrones de recuerdos, he descubierto cosas muy curiosas, no solo existen esos seres pequeñajos que describí la vez anterior, existen otros, a cada uno mas curioso, además todos ellos interactuan con nosotros de forma que nosotros desconocemos, los que más gracia me hacen son como yo los llamo, los “comecalcetines”, bichos viscosos con dos extremidades delanteras, que usan para desplazarse arrastrando su largo cuerpo por el suelo, ya que no tienen patas traseras; se pasan todo el día husmeando por el aire y cuando dan con una presa se acercan lentamente y se ponen a comer, y si, lo que comen son tus calcetines.

La primera vez que los vi, fue en mi primer viaje con ropa )puesta(, me costó lo mío aprender a ocultar mi colgajo por esos parajes, tiene su complicación, no creas. Pues al parecer ese día llevaba unos calcetines bastante “usados”, había estado jugando un partido de futbito, y no me había cambiado de ropa….., al cuarto de hora de estar vagando tratando de aprender mas sobre ese mundo, empecé a verlos, en un comienzo no les hice mucho caso, estaba observando un ser volador del que otro día os hablaré, cuando en un momento me vi rodeado por una docena de comecalcetines, al darme cuenta de tal hecho traté de evadirme de ellos, con mucha tranquilidad pues había visto que eran muy lentos, pero cuando ya me había evadido sin mucho esfuerzo, uno de ellos se recogió sobre si mismo e impulsándose sobre su parte trasera saltó sobre mi tirándome al suelo, me tenía inmovilizado, en poco tiempo los demás se acercaron, y no tardé en notar como sus babosas bocas rechupeteaban mis pies, pensaba que estaban reblandeciéndolos de alguna manera, para empezar a comerme por ahí, imaginaros mi sorpresa )y alivio( al ver tan solo se habían comido mis calcetines, en cuanto hubieron terminado me dejaron libre, momento que aproveché para ver si mis pies seguían ahí…

Desde entonces siempre que lo hago, viajo sin calcetines, o con unos recién cambiados, de esa manera les es mas difícil encontrarme por el olor.

Casa rural

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Este verano me fui unos días a una casa rural, para relajarme un poco, olvidarme del trabajo y de la vida en la ciudad. La casa que había sido restaurada, había pertenecido a una familia adinerada allá por la segunda república, pero que debido al estallido de la guerra civil, perdieron todo su dinero, al menos eso fue lo que me dijo la dueña actual de la casa, mujer vieja, ataviada con vestido negro y pañuelo del mismo color en la cabeza )ropajes antaño tan comúnes entre las mujeres mayores de nuestra castilla(, es curioso pero siempre me gusta saber algo de los lugares en los que duermo, aunque sean datos que no me lleven a ningún sitio.

La casa rural era grande y era yo el único que la había alquilado para esos tres días, por lo que tenía una casa para mi solo por el precio de una sola habitación, mejor, de esa manera estaría mas tranquilo y podría ordenar mis pensamientos.

Los dos primeros días pasaron sin pena ni gloria, di unos paseos por el pueblo me relacioné con la gente del lugar )muy amable por cierto( y degusté la comida de la tierra, pero la última noche sucedió algo que… bueno mejor será seguir leyendo; Serían las 2:30 de la madrugada, me había despertado del calor que hacía y tenía una sed terrible, por lo que me dirigí a la cocina a por un vaso de agua, pero al volver a mi habitación )la principal de la casa( algo había cambiado, esa no era la habitación en la que yo dormía, era una habitación que no había visto antes en la casa, al estar con la modorra todavía no podía razonar ni medianamente bien, pero si que me di cuenta que la habitación y los muebles eran muy viejos, traté de ir a mi habitación ya que supuse que me había confundido, pero pronto me di cuenta que toda la casa había cambiado, era como si la casa no hubiese sido restaurada nunca, pero si que se notaba el paso del tiempo por ella.habitacion fantasma

Tras unos momento tratando de centrarme, llegué a varias conclusiones, una, estaba otra vez metido en un lío de esos que tanto me ocurren últimamente, y dos, la casa era la que yo había alquilado, pero algo raro tenía, los muebles estaban viejos y llenos de polvo. Me asomé a la ventana, una bandera de la república ondeaba en el balcón de la casa consistorial )edificio que se podía ver desde donde yo me encontraba(, en ese momento oí un gran alborozo proveniente del patio interior de la casa, me acerqué para ver que era lo que sucedía, en el patio interior se estaba celebrando una gran fiesta, la gente reía bebía y comía entorno a una gran mesa, pero esa fiesta pronto se vio interrumpida, unos disparos se oyeron y todos los asistentes a la fiesta salieron despavoridos, yo, sin saber como reaccionar, también salí corriendo junto a una pareja de jóvenes: una niña que no tendría mas de 14 años y un chaval que podría tener unos 25 años. Por lo que se decían mientras corrían parecían hermanos, traté de hablarles para saber que es lo que sucedía, pero no me escuchaban, traté de agarrarlos para que me hieran caso, pero una extraña fuerza me impedía acercarme a ellos a menos de medio metro, entonces fue cuando vi como el mayor entraba a la habitación que yo había alquilado, y escondía a su hermana en una falsa pared, que se abría tras hacer presión sobre unos puntos en concreto. Momentos después tres hombres armados entraron desbocados en la habitación, yo me encontraba en su camino, por lo que terminé en el suelo, y aún así ellos tampoco se percataron de mi existencia, cogieron al chaval de las manos, él trató de revolverse, pero uno de los captores, le dio un golpe en toda la cabeza con la culata de la escopeta que portaba, al instante se desvaneció, cuando me incorporé ya se le habían llevado.

Volví a asomarme a la ventana, en el ayuntamiento ya no ondeaba la bandera de la república, y en la plaza que estaba frente a este, había mucha gente, gente llorando, alguna de ellas sin ropa, o con alguna prenda hecha jirones, pronto empezaron a separarlos por grupos, a la mayoría de las mujeres y los niños los situaron en un lado de la plaza, lejos del otro grupo, un grupo donde la mayoría eran hombres, aunque también se veía a alguna mujer, los pusieron en fila frente a treinta ejecutores y empezaron a dispararles, poco a poco todos fueron cayendo, hasta que solo quedó en pié el chico que se habían llevado de la habitación; a él se le acercó una persona y con una pistola en la mano le apuntó a la cabeza.

En ese momento me desperté, vaya sueño mas raro y terrible había tenido; tras desayunar, sin dejar de pensar en el sueño me dirigí a pagar a la dueña de la casa, al verla un escalofrío me recorrió todo el cuerpo, su cara era igual a la chica de 14 de mi sueño )eso si, bastante mas mayor( seguramente, mi mente me estaba jugando una mala pasada, decidí olvidarlo. Aunque no pude por menos que cuando regresé a la habitación a por mi equipaje, comprobar si la pared falsa existía de verdad, hice presión en los mismos puntos que había echo ese chico en mi sueño, pero nada, me di media vuelta y al echar el petate a mi espalda oí un ruido, era la dueña.

- has apretado mal en este punto -me dijo- hay que hacerlo de esta forma. -Pude ver como se abría la pared, al igual que en el sueño.

-Durante cuatro días estuve aquí encerrada, sin comer, y bebiendo el agua que goteaba de una cañería rota, hasta que mi hermana que se enteró de lo sucedido y vino de la ciudad. Me encontró casi muerta, no se ni como pudo sacarme del pueblo sin que nadie se diese cuenta. Y si, el chico que viste en tu sueño era mi hermano. ¿no querías saber la historia de esta casa?-

He de decir que me quedé pálido, sin saber que decir. La enjuta mujer me acompaño al coche de línea sin que yo pudiese articular palabra alguna, ahora me arrepiento, me hubiese gustado hacerla muchas preguntas, pero tal vez sea mejor dejarlo así…

Ah! una cosa, no me preguntéis cuál es la casa rural, o en que pueblo se encuentra porque no lo diré.

Andando por las nubes

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Y nada, que la piedra no caía… la tiraban hacia el cielo e incomprensiblemente esta no caía, al principio cuando lo vi, pensé que no me había fijado bien, pero tras varios intentos de los chavales me di cuenta que algo no andaba bien, )es que soy de un avispado…( pero no pude por menos que intentarlo; Cogí un piedra, la más pesada que encontré, la lancé hacia arriba y vi como a medida que esta cogía altura se iba desvaneciendo, hasta desaparecer por completo, tras un rato mirando al cielo, empecé a mirar por los alrededores no fuese que me estuviesen grabando para un programa de esos de cámara oculta. Una vez me había cerciorado que no estaba haciendo el ridículo, decidí irme a casa a coger una escalera a ver si conseguía saber que es lo que estaba pasando, creo que los niños me dijeron algo pero yo absorto en mis pensamientos ni les hice caso…

Cuándo volví toda la chavalería ya se había marchado, puse la escalera en el mismo punto en el que yo había lanzado la piedra, me subí y empecé a palpar el aire, menos mal que no era una broma de cámara oculta, si no, imaginaros a un gilipollas subido a una escalera meneando las manos en todas las direcciones…bueno, la broma de cámara oculta no existía, pero si el gilipollas. Tras un buen rato decidí ponerme a dar saltos a ver si tenía mas suerte, empecé con saltitos pequeños, no me atrevía a saltar muy alto, ya que no me fiaba mucho de la escalera, andaba coja de una pata y su estabilidad como podéis imaginaros era bastante reducida, en uno de esos saltitos la escalera crujió, instintivamente pegué un salto mucho mas grande, miré para arriba y ZAS!! en toda la cabeza, la piedra que antes yo había lanzado volvía a bajar golpeándome a mi.

Con un chichón en la frente y tirado como un trapo en el suelo me desperté, no contento con eso, me acerqué a la tienda mas cercana para comprar una escalera más alta que la anterior, que de tanto salto se había roto.

La coloqué en el mismo sitio que la anterior, subí hasta lo mas alto y esta vez no me hizo falta pegar ningún salto, el aluvión de piedras que habían lanzado los chavales cayeron de golpe sobre mí una vez había llegado arriba del todo. pero ¿cómo era posible que las piedras lanzadas anteriormente por esos chicos cayesen mas tarde que la que yo había lanzado? No lo sabía, pero iba a saberlo, si antes no moría a pedradas… tras agenciarme un casco de moto, volví a subir a lo mas alto de la escalera, esta vez no me cayó ninguna piedra, pero me pude fijar en que mi cuerpo iba desvaneciéndose a medida que pasaba el tiempo, llegó un momento en el que sentí estar volando, en ese momento miré hacia abajo y ya no tenía la escalera bajo mis pies, estaba flotando y no había manera de descender, aunque curioso fue también ver a un hombre corriendo debajo de mi gritando !Si por fin he bajado!.

Llevo así mas de una semana, y sin poder hacer nada, viviendo de algún pájaro que puedo cazar al vuelo, y he podido conseguir este portátil de alguien que lo tiró de un piso, y gracias a la wifi de alguno que no la pone contraseña estoy pudiendo escribir esto, lo malo que en algún momento se me acabará la batería. Aunque lo peor de todo es que nadie me ve… por lo visto estoy en una especie de nube que invisibiliza todo lo que en ella entra, y que para conseguir que algo de lo que está dentro de ella salga tiene que entrar algo mas o menos de su tamaño, es así como me deshago de mis deposiciones diarias)gracias a los pájaros que entran(, pero como no entre otra persona o una piedra de mi tamaño, voy a estar mucho tiempo flotando por ahí… y si de un casual algún día ves a alguien en el cielo con un casco de moto, avisa a los bomberos para que me bajen, que ya me empiezo a aburrir un poco.

ladrones de recuerdos

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Hace unas semanas me sucedió algo muy extraño, llevo varios días dándole vueltas, no sabía si contarlo o callármelo, pero al final me he decidido.

Antes de nada, voy a poneros en situación: había estado de fiesta toda la noche, eran las fiestas del pueblo de al lado. Como es bien sabido en las fiestas de mi zona, existen las peñas y si te pasas por una de ellas lo mas seguro es que te obsequien con unos tragos de zurracapote; Pues en una de estas peñas me tropecé con un par de personajillos muy curiosos, para los que hayan visto la guerra de las galaxias, eran como los Jawas , pero sin esos ojos luminosos, casi me caigo al tropezarme con ellos, tras pedirles perdón por no haberlos visto, emitieron una serie de gruñiditos y se fueron corriendo, con tanta prisa, que cuando les fui a avisar de que se les había caído un colgante ya los había perdido de vista, decidí ponérmelo, la verdad, era muy curioso y me hacía gracia. Si les volvía a ver se lo devolvería.

Cierto es que al ponerme el colgante un cosquilleo recorrió todo mi cuerpo y mis piernas me flojearon un poco, pero no le di mas importancia, lo achaqué a los efectos del zurracapote, aunque sólo había bebido dos tragos del porrón…

El resto de la noche nada importante sucedió, a excepción de que si que volví a ver a los dos personajillos con los que antes me había tropezado, pero cada vez que me acercaba a ellos se iban corriendo, y siempre que preguntaba a la gente que momentos antes estaban al lado de estos pequeñajos, estaban tan borrachos que me era difícil tener una conversación coherente, de todas formas, por mas que preguntaba nadie parecía haberlos visto.

Con la mosca detrás de la oreja me empiltré, y aquí viene el porqué os estoy contando esto, al poco rato de haberme metido en la cama me quedé dormido, aunque esta vez fue diferente, esta vez no tuve sueños, esta vez no estaba descansando, cuando abrí los ojos me encontraba en otro sitio completamente diferente a mi habitación, y no era de noche, si no que era de día, sabía que estaba en mi pueblo,no por las casas que habían desaparecido, lo sabía porque reconocía la orografía del terreno. Mi estado de shock era brutal, no sabía que había sucedido ni como volver a mi casa. Decidí dar una vuelta a ver si podía llegar a una conclusión, fue cuando me di cuenta de que estaba desnudo, ya que pisé una piedra con el pié descalzo, pero lo mas extraño de todo fue que el colgante que me había puesto esa noche si que lo tenía. En ese momento mi cerebro empezó a atar cabos, decidí examinar un poco mas el colgante para ver si podía encontrar alguna manera de volver a mi casa, justo al quitármelo para verlo mejor, regresé a mi cama.

En vez de asustarme decidí volver a ponerme el colgante para conocer un poco mas el sitio al que antes había ido, me resultó imposible, mira que le daba vueltas al chisme, pero no conseguía transportarme al otro lado. Tras intentarlo mil y una veces decidí volverme a dormir, fue entonces cuando otra vez me trasladé al otro mundo, por lo que deduje que solo dormido podía realizar ese “viaje” )con el tiempo he descubierto que con relajación y buena concentración se puede lograr, incluso se puede realizar el viaje con ropa, algo mucho mas cómodo que ir desnudo por mundos desconocidos( pero lo que mas me sorprendió de eso, fue el ver a un amigo que regresaba de la fiesta del pueblo de al lado, beodo hasta las cejas, me acerqué a el y le llamé, pero ni me veía ni me oía, hubo un momento en el que pensé que me estaba viendo, ya que sus ojos se centraron en los míos, incluso dijo -Cabrón! ande tas metido to la noche!- pero acto seguido se puso a andar y su cuerpo atravesó el mío, como si yo fuese un fantasma. Tras recuperarme de la impresión que causa que alguien te atraviese, me volví a ver por donde estaba mi amigo y cuál fue mi sorpresa al ver a los dos seres parecidos a los dueños del colgante )sus ropas eran de un color mas oscuro( que estaban al lado de mi amigo metiendo la mano en su cabeza y guardando algo en una pequeña caja, y esta a su vez en un saco. En ese momento eché a correr hacia ellos, para ver si podían explicarme lo que estaba pasando, aunque he de decir que me daban algo de miedo, no sabía lo que le estaban haciendo a mi amigo, cuando me vieron correr hacia ellos desnudo y con el colgante )la verdad que no tiene que ser una buena imagen jejeje( también echaron a correr ellos, dejándose de nuevo algo por el camino, esta vez no era ningún colgante, si no que era el saco donde anteriormente habían metido la caja, decidí ver que guardaban esas cajas, la verdad que ese era un día de continuas sorpresas, pues las cajas guardaban nada mas y nada menos que los recuerdos de las personas. Al abrir la caja )que resultó ser la que habían cogido de mi amigo(, pude ver los instantes que habían robado de su mente, entre ellos estaba el momento en el que mi amigo me había llamado cabrón, ¡podía verme! aunque no de forma consciente, todos los recuerdos que allí estaban almacenados los sentía como míos, no pude pararme solo con los recuerdos de mi amigo, así que fui abriendo una tras otra las demás cajas hasta quedar exhausto, era abrir la caja y un aire de color blanco revoloteaba e iba directamente a mis ojos, justo en el momento que los recuerdos de la otra persona llegaban a formar parte de los míos, eso si, todos ellos de cuando la gente se encontraba en un estado ebrio.

Con el tiempo me he dado cuenta que hay momentos en los que ambos mundos, el nuestro y el de esos pequeños seres están mas cercanos, uno es al dormir, y otro es cuando se está un poco curda , por eso muchas veces cuando dormimos no recordamos nuestros sueños, o cuando alguien ha bebido suele tener ciertas “lagunas”, y no es por otra cosa que es en esos momentos cuando es mas fácil robar nuestros recuerdos y pensamientos.

Todavía no se porqué nos los quitan, pero si algún día lo averiguo y os apetece seguir escuchandome, tan sólo tenéis que pedírmelo, que gustoso aceptaré contar otro capitulillo de este curioso mundo.