cuentacuentos: Es malo levantarse con el pie izquierdo, pero peor embadurnado de sangre.

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Es malo levantarse con el pie izquierdo, pero peor embadurnado de sangre.  Además no me lo esperaba y ahora estoy aquí, tratando de deshacerme del cadáver, no entiendo como pudo suceder, no recuerdo absolutamente nada, desde que dejé la medicación esto se ha convertido en un caos, es como si estuviera nadando en un lago de recuerdos, donde solo puedo ver aquellos que están en la superficie y si trato de bucear para lograr alcanzar aquellos recuerdos que se hunden, termino ahogándome sin remedio.

Con suerte, este recuerdo también se me olvidará, como he olvidado el nombre de esta pobre chica, tal vez nunca lo supe. Debería ir a la policía y decir que soy un asesino, ¿ arreglaría algo con eso? da igual lo, único que quiero es saber quien soy y por qué hago estas cosas, si terminan deteniéndome lo único que harán será colgarme o inflarme a pastillas para que me quede idiota, como quisieron mis padres.

De ellos si que me acuerdo, también recuerdo como fueron ellos primero los que quisieron matarme mientras dormía, ahogándome con la almohada, menos mal que nunca me separo de Janet, mi magnum. Supongo que tendrían una buena razón para matarme, pero que mas da, fui yo el que terminó ganando esa partida.

Bueno ¿y ahora que? necesito desahogarme  con alguien, llamaré a Jon… Umh ¿no lo maté? puede que si… hace tiempo llamó su esposa preguntando por el, estaba muy angustiada, creo que dijo que llevaba 5 días desaparecido… mas o menos cuando dejé la medicación… si, definitivamente tuve que ser yo, iré a visitar a su mujer , a ver si lo han encontrado y si no, tal vez tenga que acabar con su sufrimiento.

PS: esta entrada tendrá continuación en la próxima entrada del cuentacuentos

cuentacuentos: Ahora me viene a la memoria la historia del buhonero de tres patas…

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Ahora me viene a la memoria la historia del buhonero de tres patas y las hijas del mercader. Al parecer este mercader…

—Espera ¿tres patas? ¿como puede una persona tener tres patas?—

—Pues… no se… a mi me contaron la historia de esa manera—

—¿Y no te chocó que tuviera tres patas?—

—Bueno… si, cuando me lo contaron la primera vez tenía seis patas, pero como me parecían muchas he dicho que solo tenía tres.—

—Bah, entonces te estás inventando la historia, no va nada de tener tres patas a tener seis, si te vas a inventar la historia entera mejor no me lo cuentes…—

—No me lo invento, solo que no le di importancia, tal vez se refería al animal, a la hembra del pato, bueno da igual, eso no es importante para la historia.—

—Pues no se para que lo cuentas si no tiene importancia, eso es meter tonterías en una conversación.—

—Tonterías las que estás diciendo tu ahora…—

—A ver, que no digo bobadas, solo quiero enterarme bien de las cosas, como por ejemplo ¿que es un buhonero?

—Pues no se… será alguien que vende búhos…—

—No habíamos quedado que tenia seis patas, ¿para que va a vender búhos un hombre que tiene patas?—

—Si vendiera patas no se llamaría buhonero, se llamaría patero o patunero o algo así ¿no?—

—¡que mas da! ¿quien querría comprar un búho?—

—¿sabes que te digo? que ya no te cuento la historia de las hijas del mercader—

—Mejor—

cuentacuentos: Las palabras llegaron, como si tal cosa, cuando dejó de buscarlas

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Las palabras llegaron, como si tal cosa, cuando dejó de buscarlas.

Hubiese estado bien acordarse de ellas cuando todos estaban a su al rededor, expectantes, pero se quedó mudo sin saber que decir y con la sensación como si hiciese varios días que no bebía agua, parecía que la lengua le iba a descarnar el paladar a cada pasada y la poca saliva que conseguía tragar hacía que la garganta le fuese doliéndole poco a poco, de la misma manera que te sentirías si tragases un puñado de monedas de céntimos, que solo dejan de doler cuando terminan su periplo en el estómago.

No le cabía en la cabeza cómo se le habían olvidado aquellas palabras que llevaba repitiendo durante años a escondidas. Las había leído por primera vez cuando con catorce años en el bosque escondido en un pequeño agujero que había visto en la pared de una roca por la que había entrado justo, no pudo salir, debido a la extraña forma que tenía la entrada que hacía que se te clavaran las aristas afiladas de la piedra si tratabas de dar la vuelta por donde habías entrado, así que tuvo que empezar a gatear por la grutilla con la esperanza de poder hallar una salida.

Horas estuvo gateando y arrastrándose por la piedra húmeda y fría, dejándose la piel de la palma de las manos, codos y rodillas en el camino. Hasta que al final llegó a una sala un poco mas amplia, donde un rayo de luz entraba por la cúpula. Aunque el agujero por el que la luz entraba era demasiado pequeño como para caber y estaba en lo alto. Así que desesperado se sentó en el suelo esperando tomar fuerzas para empezar a chillar y pedir auxilio.

Así estuvo un rato hasta que reparó que el rayo de luz apuntaba a la pared donde había unos dibujos grabados en la piedra, pero solo podía ver aquellos dibujos que iluminaba el rayo de luz directamente, ya que la oscuridad de la pequeña sala era casi total. Ensimismado en lo que estaba viendo dejó pasar el tiempo y a medida que el sol iba moviéndose podía ver mas historias dibujadas y curiosamente mas actuales en el tiempo; Si las primeras parecían estar trazadas de una forma muy rudimentaria y casi habían sido comidas por el musgo y la humedad, las últimas se veía claramente y se podía ver un trazado muy nítido casi de cómic, tan solo hubo un intervalo de tiempo en el que no pudo ver ningún dibujo, como si hubiera un hueco esperando, tras el cual, se encontraban las palabras que de tantos apuros lo habrían de sacar ese mismo día y en el futuro. Pues esas palabras daban la capacidad de dar vida a lo inerte, de hacer que la dura piedra se moviera de hacer que los troncos muertos de los árboles tomasen la forma de una balsa para descender por el río y llegar al pueblo poco antes de anochecer, de hacer cosas inimaginables…

Fue en el momento en que las palabras le volvieron a llegar, cuando se recordó la misma historia que os acabo de contar, por lo que cogió unos sprays de pintura y unas plantillas cuando dijo.

—Ya es hora de que rellene el hueco vacío con una pintura mas moderna—

cuentacuentos: Quizá sea tarde, pero aún tengo la pistola en el bolsillo

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Quizá sea tarde, pero aún tengo la pistola en el bolsillo… todavía no me han registrado, también ¿por qué iban a hacerlo? nunca he hecho daño a nadie, siempre terminan fiándose de mi, — díselo a Yon, nunca dice que no. Ven Yon, ayúdame a limpiar estos vómitos. Yon acómpañanos a comprar la bebida para esta noche, es una pena que no te hayan invitado a venir— ¡¡HIJOS DE PUTA!! si tan solo pudiera estrangular a cada uno con mis propias manos, uno por uno… sentir como dejan de forcejear cuando la falta de oxígeno les hace adormecerse. ¡DIOS! sería la polla… esa panda de desechos dejarían hueco para alguien que no malgastare el aire que respira.

Sería hasta poético, aunque alguien se me ha adelantado… yo no buscaba esto… la escena es imperfecta, están todos mezclados, no ha hecho distinción, incluso ha dejado a mas de uno de pie. Tendría que habérmelo cargado por torpe cuando tuve oportunidad.

Me pregunto que dirán los medios cuando hablen de esto, seguro que rellenan programas de tertulias diciendo que la culpa la tuvo la música que oíamos, no, eso ya está pasado de moda y ya pagaron el pato marilyn manson, pearl jam… ahora dirán que es por los videojuegos, claro, como si eso fuese determinante y no lo fuera estar rodeado de una panda de gilipollas todos los días. Pero por qué los mas estúpidos son los que…

Bueno, creo que ha llegado el momento, es hora de sacar la pistola… la policía ya se ha ido. Solo quedan  cuatro peleles, cuatro de mis peleles preferidos, mira como se ríen… puede que por poco. Me acercaré a ellos

—Míralos, sentados riendo… como que nada hubiera pasado—

— hombre Yon, pero si estás vivo… temíamos que fueras tu el que ha abatido la policía… — y se rieron todos al unísono como una bandada de corvates graznando por un trozo de carroña

—Si, podría haber sido yo —

Jeje, mira como se han callado al verme sacar la pistola… Pues al final va a ser mas poético de lo que esperaba. Está anocheciendo y el olor a sangre reseca de la masacre de por la tarde, hace que el ambiente sea perfecto, además, los pantalones orinados de Santos le dan el toque final. Bueno, sería perfecto una pena que solo tenga la pistola cargada de salsa de tomate.

sobrio

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La oscuridad se le hacía inmensa a medida que los segundos pasaban y el reloj machacaba sus tímpanos con el goteo incesante del paso del tiempo.

Abrió de nuevo los ojos, pero nada, silencio, angustia, otro día mas otra noche.

Se puso la mano delante de la cara, vuelta, con el brazo extendido, la oscuridad que proyectaba recordaba a un pájaro, libre, sin presiones, sin tener que poner siempre buena cara a todo el mundo cuando no se tiene ganas, sin tener que estar de buen humor para todos  a los que tras terminar el día se tiene que rendir cuentas, incluso a uno mismo. Siendo libre de los barrotes que se había impuesto al ir creciendo que para un pájaro solo pueden ser físicos y no sociales ni mentales.

Solo quería estar sobrio… sobrio por un día de esta borrachera que cada día lo levantaba de la cama y cada noche le dejaba resacoso en la cama, sobrio para poder ser el, sobrio para poder elegir, sobrio de la vida diaria…

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cuentacuentos: Las emociones humanas habían desaparecido con su cerebro

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Las emociones humanas habían desaparecido con su cerebro y aquellas gotas de agua que caían sobre su rostro, no la transmitían nada.

Miró al cielo sin poder evitar el preguntarse si antes eso mismo le hubiera hecho sentirse de una forma especial, conocía su pasado, incluso era capaz de actuar igual que su antiguo yo, pero era incapaz de sentir. Todos los recuerdos relevantes de Emna habían sido almacenados para una ocasión como esta, recordaba como había conocido a Adrián, recordaba como de niña se rompió la rodilla al caer de un caballo, recordaba incluso los segundos anteriores a su primera muerte.

laradana

laradana

Las primeras intentonas habían sido un fracaso, sus nuevos cerebros híbridos habían muerto a las dos semanas de ser implantados por la incapacidad de asimilar tantos recuerdos y sentimientos, los doctores determinaron pues en eliminar los sentimientos y dejar solo los recuerdos, con la esperanza de que con el tiempo los primeros nacieran solos.

No fue así, los años pasaron y lo que en su comienzo fue ilusión y esperanza, tornó en desesperación y rechazo, Adrián dijo, que aunque se comportaba y reaccionaba igual a similares situaciones, ella no era ella, no sentía su calor ni en el día a día, ni en la noche. Sus hijos, mas reticentes a abandonarla, hicieron un esfuerzo aún mayor al comprobar que ya no era la madre que cariñosamente los besaba cada vez que los iba a visitar, pero el tiempo y la sensación de que nunca más el viento soplaría para su madre, hizo que tomaran la decisión de abandonarla.

Y ahí se encontraba, de pie, en la mitad del parque al lado de un columpio mecido por el viento y con el cuerpo empapado por la lluvia, tratando de recordar, tratando de sentir, tratando de pensar porqué aquellos que se supone que tenían sentimientos la habían dejado sola.

cuentacuentos: Los países enfermaron de guerra y comenzaron a vomitar sangre

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Los países enfermaron de guerra y comenzaron a vomitar sangre. La enfermedad, comenzó lenta, pero no cejó un sólo día en su intención de adueñarse de las almas de todos y cada uno de los aquellos seres miserables. Ellos no se daban cuenta, pero estaba ahí, YO estaba allí.

Como un gusano lentamente me fui abriendo camino dentro de la manzana, campando a mis anchas, engordando, nadie me paraba, nadie me detenía, cada mirada a otro lado, cada insulto velado, cada susurro ponzoñoso, me hizo engordar mas y mas.

La última bomba extraviada cayó en frente de tu casa, estabas mirando por la ventana, el vaho que dejaba tu respiración sobre el cristal, dibujaba la v boca abajo, apareciendo y desapareciendo con cada respiración. Tu mirada al infinito tan solo emborronaba los edificios derruidos, aunque podías distinguir la figura de un árbol a lo lejos, ardiendo, como tu corazón, que latido a latido llevaba sangre a una dolorida cabeza que quería explotar. Una gota de roja corría por tu mejilla, pero daba igual, estabas viendo, como el fuego que quemaba el árbol venía hacia ti, como una horda de fieros Unos dirigidos por Atila, en ese momento tu respiración se había cortado y el choque de la caballería, te hizo caer de espaldas al suelo, te golpeaste la cabeza y lo demás… es historia.

Cuentacuentos: Mónica hizo desaparecer la luna

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La noche estaba despejada cuando Mónica hizo desaparecer la luna, la gente que la rodeaba quedó boquiabierta, a la espera de que deshiciese el truco y mostrase de nuevo el satélite de la tierra.

Tras pasar el gorro de maga entre los asistentes a su espectáculo y mirar las pocas monedas que la habían echado, Mónica preguntó a los allí presentes

— ¿pensáis que estar casi dos horas entreteniéndoos con mi magia solo merece 3 monedas y un botón de latón?— Nadie contestó, la gente solo se limitaba a bajar la cabeza cuando Mónica los miraba a los ojos

— Bueno… por lo que veo, eso creéis. Está bien, espero que en mi próxima visita consideréis que merezco mas que esto — y dicho eso, la maga se fue andando hacia el monte. Tras la vergüenza que les había echo pasar, tan solo un niño de menos de 10 años se atrevió a preguntar

— ¿donde está la luna? ¿se la ha llevado?— Varias de las personas mayores que estaban junto él se echaron a reír

—No te creas esas cosas chaval, esto solo son trucos visuales, ya verás como tarde o temprano la luna vuelve a aparecer— Pero Antón no contento con la explicación corrió detrás de la maga.

foto de jmrobledo

Aunque Antón no había tardado mucho en salir detrás de la maga no la veía por ningún lado, tan solo hubo un momento en el que divisó la silueta de Mónica en la laguna del pueblo, que poco a poco se iba hundiendo en las frías aguas nocturnas. Al llegar Antón al lugar ya no había rastro de ella, tan solo la huella de unos pies descalzos  al borde del agua y el reflejo de la luna sobre esta, pero levantó la cabeza y la luna no aparecía por ningún sitio.

Los días fueron pasando sin tener noticias de la maga ni de la luna robada, incluso parecía haber desaparecido en los pueblos vecinos, pero nadie escuchaba a Antón, que aseguraba saber donde se encontraban ambas.  Tan solo despertaba burlas y mofas por parte de los demás chavales de su edad y pena por parte de los mayores

— Pobre Antón, siempre en la luna…— decían los comentarios mas piadosos.

Hasta que llegó el día en el que todo el pueblo se movilizó en la búsqueda de la maga, los cazadores llevaban sus perros, el herrero su martillo, el cura la cruz, cada habitante del pueblo había salido al monte donde se decía que habitaba la bruja, (ya no era la maga) todo el pueblo,  menos Antón, que sabía donde se encontraba y había logrado esconderse para no acompañar a todos en la cacería. Todo un día con parte de su noche estuvieron los aldeanos buscándola y no se dieron cuenta de la falta de Antón hasta que regresaron al pueblo. Pronto los vecinos, ya movilizados por la búsqueda de Mónica, se pusieron a buscar al chaval, hasta que otro niño vio un bulto flotando en medio del lago. La gente rezaba porque no fuera el chico, pero no fue así, era Antón que había querido nadar hasta el fondo de la laguna para recoger la luna.

Mientras dos de los hombres mas fuertes del pueblo remaban para traer el cuerpo inerte del chico a la orilla, todo el pueblo pudo contemplar como la luna se veía en las aguas y no en el cielo, tal y como había dicho Antón. Cuando la barca llegó a su destino y uno de los hombres dejaba al niño en los brazos de una desconsolada madre, apareció la maga-bruja. Alguno trató de tirarse a por ella o incluso de lanzarla algún objeto, pues ellos la echaban la culpa de la muerte del niño, ya que si no hubiera echo desaparecer la luna, eso nunca hubiera pasado, pero no podían, estaban inmovilizados ante su presencia y su voz melodiosa

—No supisteis valorar mi trabajo, como tampoco supisteis escuchar a un niño, espero que hayáis aprendido la lección— y dicho esto se transformó en un ave y desapareció volando, en el mismo instante que un impulso recorrió el cuerpo de Antón, logrando que este volviese a la vida. Cuando el niño abrió lo ojos todos los que se encontraban al rededor de él y de su madre pudieron ver como la luna brillaba en los ojos del joven

— Madre, ya podemos ver la luna, he tenido que sacarla del fondo de la laguna—

Tu inicio de historia ->5ª

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¿cómo es posible que de lo único q he estado seguro en toda mi vida sea un error?¿me he equivocado? No, es imposible q esto sea cierto y ¿si es cierto? ¿qué voy a hacer? He basado mi existencia adulta en la certeza de..no puedo desandar el camino, ya es demasiado tarde (betty boo)

¿Cómo debo asumir esta nueva condición? ¿como se lo puedo explicar a la comunidad? lo que es peor, como me lo explico a mi mismo. Yo que he sido siempre… que he luchado contra aquellos que decían que mi naturaleza era esa, ahora me encuentro con que todo era mentira… aunque si lo pienso, de joven… NO, NO Y NO esto no tiene excusa,tendré que refutar esa acusación de alguna manera… Pero  tienen razón, soy un ladrón… NO, lo mío tiene que ser una enfermedad, SI SI, una enfermedad, si no porqué iba a almacenar tantos dientes en mi casa, tengo que tener el síndrome de de la diéresis, o diogenesis o como se diga… les demostraré a todo el mundo que no soy un ladrón que aunque yo cogía los dientes a los niños pensando que les hacía un favor, lo hacía por mi enfermedad, no se los robaba. El problema será devolver los dientes a los chavales… algunos ya no son tan chavales y seguro que se asustan al ver sus dientes de nuevo bajo la cama, bueno con los dientes que ya tengo no se puede hacer nada, los seguiré guardando, pero.. hay de aquél que me acuse de ladrón, le pienso plantar cara, porque soy un Perez, y los Perez no se acorbardan ante las dificultades.

cuentacuentos: La luna estaba zurcida al techo

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La luna estaba zurcida al techo, al igual que las estrellas . Ella se encontraba de pié en un claro del monte rodeada por árboles de acolchada corteza  y  hierba hecha con finos hilos de lana .

La primera vez que Mónica se tumbó sobre el suelo sintió una placentera sensación de relax, frotó suavemente su cara contra el suelo,  disfrutando de aquel sentimiento que la hacía sentirse tan a gusto. Hizo lo mismo con el resto de su desnudo cuerpo, retozando en la hierba artificial como si fuera una serpiente que se arrastra y gira sobre si misma, hasta quedar dormida boca arriba cansada tras un breve momento de éxtasis.

Pero todo sueño nocturno termina por desaparecer a la luz natural, la luna zurcida al techo, no lo estaba, al igual que las estrellas; Simples focos, la hierba era tan solo el pelo alborotado de su cabeza, que al tumbarse boca abajo se interponía entre su cara y el suelo y no estaba desnuda, se encontraba con un traje de color claro que la impedía mover los brazos a su antojo.

Mónica, se levantó y empezó a chillar y a chocar contra las paredes acolchadas, pues alguien la había llevado a un sitio que no la gustaba nada, ella quería volver a la pradera de hilos de lana, quería estar durmiendo a los pies de los árboles de blanda corteza y donde las estrellas de trapo tienen la misma intensidad luminosa que las de verdad. Al poco tiempo aparecieron un par de hombres que la sujetaron con fuerza mientras la inyectaban una droga para que se calmase.

Ahora Mónica se sentía bien, ya que aunque no tenía a sus pies la hierba de la pasada noche, la sensación de andar por las nubes, siempre será mejor.