Cuentacuentos: Mónica hizo desaparecer la luna

cuentacuentos 4 Comentarios »

La noche estaba despejada cuando Mónica hizo desaparecer la luna, la gente que la rodeaba quedó boquiabierta, a la espera de que deshiciese el truco y mostrase de nuevo el satélite de la tierra.

Tras pasar el gorro de maga entre los asistentes a su espectáculo y mirar las pocas monedas que la habían echado, Mónica preguntó a los allí presentes

— ¿pensáis que estar casi dos horas entreteniéndoos con mi magia solo merece 3 monedas y un botón de latón?— Nadie contestó, la gente solo se limitaba a bajar la cabeza cuando Mónica los miraba a los ojos

— Bueno… por lo que veo, eso creéis. Está bien, espero que en mi próxima visita consideréis que merezco mas que esto — y dicho eso, la maga se fue andando hacia el monte. Tras la vergüenza que les había echo pasar, tan solo un niño de menos de 10 años se atrevió a preguntar

— ¿donde está la luna? ¿se la ha llevado?— Varias de las personas mayores que estaban junto él se echaron a reír

—No te creas esas cosas chaval, esto solo son trucos visuales, ya verás como tarde o temprano la luna vuelve a aparecer— Pero Antón no contento con la explicación corrió detrás de la maga.

foto de jmrobledo

Aunque Antón no había tardado mucho en salir detrás de la maga no la veía por ningún lado, tan solo hubo un momento en el que divisó la silueta de Mónica en la laguna del pueblo, que poco a poco se iba hundiendo en las frías aguas nocturnas. Al llegar Antón al lugar ya no había rastro de ella, tan solo la huella de unos pies descalzos  al borde del agua y el reflejo de la luna sobre esta, pero levantó la cabeza y la luna no aparecía por ningún sitio.

Los días fueron pasando sin tener noticias de la maga ni de la luna robada, incluso parecía haber desaparecido en los pueblos vecinos, pero nadie escuchaba a Antón, que aseguraba saber donde se encontraban ambas.  Tan solo despertaba burlas y mofas por parte de los demás chavales de su edad y pena por parte de los mayores

— Pobre Antón, siempre en la luna…— decían los comentarios mas piadosos.

Hasta que llegó el día en el que todo el pueblo se movilizó en la búsqueda de la maga, los cazadores llevaban sus perros, el herrero su martillo, el cura la cruz, cada habitante del pueblo había salido al monte donde se decía que habitaba la bruja, (ya no era la maga) todo el pueblo,  menos Antón, que sabía donde se encontraba y había logrado esconderse para no acompañar a todos en la cacería. Todo un día con parte de su noche estuvieron los aldeanos buscándola y no se dieron cuenta de la falta de Antón hasta que regresaron al pueblo. Pronto los vecinos, ya movilizados por la búsqueda de Mónica, se pusieron a buscar al chaval, hasta que otro niño vio un bulto flotando en medio del lago. La gente rezaba porque no fuera el chico, pero no fue así, era Antón que había querido nadar hasta el fondo de la laguna para recoger la luna.

Mientras dos de los hombres mas fuertes del pueblo remaban para traer el cuerpo inerte del chico a la orilla, todo el pueblo pudo contemplar como la luna se veía en las aguas y no en el cielo, tal y como había dicho Antón. Cuando la barca llegó a su destino y uno de los hombres dejaba al niño en los brazos de una desconsolada madre, apareció la maga-bruja. Alguno trató de tirarse a por ella o incluso de lanzarla algún objeto, pues ellos la echaban la culpa de la muerte del niño, ya que si no hubiera echo desaparecer la luna, eso nunca hubiera pasado, pero no podían, estaban inmovilizados ante su presencia y su voz melodiosa

—No supisteis valorar mi trabajo, como tampoco supisteis escuchar a un niño, espero que hayáis aprendido la lección— y dicho esto se transformó en un ave y desapareció volando, en el mismo instante que un impulso recorrió el cuerpo de Antón, logrando que este volviese a la vida. Cuando el niño abrió lo ojos todos los que se encontraban al rededor de él y de su madre pudieron ver como la luna brillaba en los ojos del joven

— Madre, ya podemos ver la luna, he tenido que sacarla del fondo de la laguna—

Tu inicio de historia ->5ª

Tu inicio de historia 2 Comentarios »

¿cómo es posible que de lo único q he estado seguro en toda mi vida sea un error?¿me he equivocado? No, es imposible q esto sea cierto y ¿si es cierto? ¿qué voy a hacer? He basado mi existencia adulta en la certeza de..no puedo desandar el camino, ya es demasiado tarde (betty boo)

¿Cómo debo asumir esta nueva condición? ¿como se lo puedo explicar a la comunidad? lo que es peor, como me lo explico a mi mismo. Yo que he sido siempre… que he luchado contra aquellos que decían que mi naturaleza era esa, ahora me encuentro con que todo era mentira… aunque si lo pienso, de joven… NO, NO Y NO esto no tiene excusa,tendré que refutar esa acusación de alguna manera… Pero  tienen razón, soy un ladrón… NO, lo mío tiene que ser una enfermedad, SI SI, una enfermedad, si no porqué iba a almacenar tantos dientes en mi casa, tengo que tener el síndrome de de la diéresis, o diogenesis o como se diga… les demostraré a todo el mundo que no soy un ladrón que aunque yo cogía los dientes a los niños pensando que les hacía un favor, lo hacía por mi enfermedad, no se los robaba. El problema será devolver los dientes a los chavales… algunos ya no son tan chavales y seguro que se asustan al ver sus dientes de nuevo bajo la cama, bueno con los dientes que ya tengo no se puede hacer nada, los seguiré guardando, pero.. hay de aquél que me acuse de ladrón, le pienso plantar cara, porque soy un Perez, y los Perez no se acorbardan ante las dificultades.

cuentacuentos: La luna estaba zurcida al techo

cuentacuentos 10 Comentarios »

La luna estaba zurcida al techo, al igual que las estrellas . Ella se encontraba de pié en un claro del monte rodeada por árboles de acolchada corteza  y  hierba hecha con finos hilos de lana .

La primera vez que Mónica se tumbó sobre el suelo sintió una placentera sensación de relax, frotó suavemente su cara contra el suelo,  disfrutando de aquel sentimiento que la hacía sentirse tan a gusto. Hizo lo mismo con el resto de su desnudo cuerpo, retozando en la hierba artificial como si fuera una serpiente que se arrastra y gira sobre si misma, hasta quedar dormida boca arriba cansada tras un breve momento de éxtasis.

Pero todo sueño nocturno termina por desaparecer a la luz natural, la luna zurcida al techo, no lo estaba, al igual que las estrellas; Simples focos, la hierba era tan solo el pelo alborotado de su cabeza, que al tumbarse boca abajo se interponía entre su cara y el suelo y no estaba desnuda, se encontraba con un traje de color claro que la impedía mover los brazos a su antojo.

Mónica, se levantó y empezó a chillar y a chocar contra las paredes acolchadas, pues alguien la había llevado a un sitio que no la gustaba nada, ella quería volver a la pradera de hilos de lana, quería estar durmiendo a los pies de los árboles de blanda corteza y donde las estrellas de trapo tienen la misma intensidad luminosa que las de verdad. Al poco tiempo aparecieron un par de hombres que la sujetaron con fuerza mientras la inyectaban una droga para que se calmase.

Ahora Mónica se sentía bien, ya que aunque no tenía a sus pies la hierba de la pasada noche, la sensación de andar por las nubes, siempre será mejor.

Cuentacuentos: “Hace tiempo comprendí que más vale la pena pensar en uno mismo”

cuentacuentos 4 Comentarios »

Hace tiempo comprendí que más vale la pena pensar en uno mismo. Rezaba la pintada en la puerta del váter de un bar.

anduri

Si lo pensamos, las puertas de los baños públicos son muchas veces como un blog, un twiter… un tanto arcaico,  pero sacando igualmente al aire los sentimientos de las personas, que escondidas en el anonimato dejan incluso comentarios a anteriores comentarios; eso si, con estilos de letra todos distintos, de alguno se podría decir que escribe en Wingdings

Durante un buen rato estuve pensando rotring en mano, que contestar a esa frase, algo ingenioso, algo trascendental, algo que derribase de un plumazo una teoría tan egoísta, pero al terminar mis quehaceres no se me ocurrió nada, y se me planteó una nueva disyuntiva ¿tacho lo que este tipejo ha escrito?, no soy de las personas que van diciendo a los demás lo que deben pensar, pero la verdad: la frase no me gustaba nada, llamaba a la desconfianza, al egoísmo.

Debí tardar un buen rato en decidirme, porque un tipejo que me sacaba una cabeza entró en el baño dando una patada  a la puerta y  reventando el cerrojo de la misma. Y ahí estaba yo, medio en cuclillas, como un esquiador (para que se me entienda),  con el arma de escribir en la mano, y el pantalón por debajo las rodillas. Al principio el tío me miró confuso, pero pronto me agarró del percho y me empujó contra la pared contraria, al tener yo los pantalones a la altura de los tobillos trastabillé y caí al suelo, para escarnio de los otros tres colegas del que me acababa de tirar por los suelos, dichos colegas entraron detrás de la bella persona que me había pedido educadamente que dejara el baño libre y se pusieron a esnifar un poco de coca.

Yo tratando de salir lo mas airoso de la situación, y esperando que nadie mas me hubiera visto rápidamente me subí los pantalones y fui a por una cerveza. La noche fue pasando cambié varias veces de bar y terminé contando lo sucedido a los amigos. Tras las risas iniciales me dijeron que porqué no había avisado, que habría que haberle partido la cara y esas cosas… por lo que se empeñaron en volver al mismo bar  para “saldar cuentas” aunque yo no estaba de acuerdo, pero nadie puede rechazar la penúltima y tampoco les iba a decir quien me había sacado de la pechera del baño, si es que le volvía a ver. Pero termino pasando lo que tenía que pasar si juntamos cervezas y altas horas de la noche: me tocó ir de nuevo al baño a vaciar la vejiga y ahí estaba… la maldita frase, saqué mi rotring de nuevo y escribí justo debajo:

Hace tiempo comprendí que más vale la pena pensar en uno mismo
Lo que de verdad vale la pena es ser rápido en estos baños, si tras la puerta una panda de cocainómanos con el mono están esperando entrar.

___________________________________________________________

Bueno, esta es mi primera historia para el cuentacuentos, al igual que el  protagonista de mi historia quería escribir, algo ingenioso, de calidad, pero me ha quedado lo que me ha quedado… en fin, esta no será la única entrada que escriba con las reglas del cuentacuentos, espero mostrar una historia todos los lunes con la frase de la semana.

Nos leemos

solo quería darse de baja

relatos 2 Comentarios »

Cuando León llevó la hoja firmada a la sede central, no pudo menos que quedarse asombrado ante la majestuosidad del edificio, sede central de todo despropósito. Él, tan solo tenía que llevar su firma y luego desentenderse, ¿qué le podía pasar?, tan solo estaba pidiendo no figurar mas en su lista de mailing, ya estaba aburrido de cartas y mas cartas de propaganda, había días que le llenaban el buzón con chorradas, aunque al principio había alguna que le era hasta útil: labado de coche gratis, descuentos del 80% en la compra de la última aspiradora aspiramás (con dos motores de succión),  ¡prueba gratis este crecepelo mágico!; resultó que funcionaba, pero terminaron prohibiéndolo porque debía tener efectos secundarios que nunca salieron a la luz pública, en los mentideros de internet se decía que producía espeluznantes mutaciones, varios fueron los blogs que mostraron imágenes de las supuestas mutaciones, incluso en medios como menéame llegaron a la portada, pero pronto esos sitios desaparecieron de internet o dijeron que había sido todo un cruel montaje.

Cuando León llegó a la ventanilla de información, un esbelto mozo, con muchas horas semanales de gimnasio a las espaldas y con un refinado acento, le preguntó que quería y este le contestó que quería darse de baja, el “educado armario” le indicó con suave tono de voz, que para esas cosas tenía que hablar con su compañera; se encontraba en el mostrador de enfrente. Al verla, León no entendía como no había ido directo a hablar con ella. Esta le preguntó que qué deseaba, en el mismo tono y entonación que el anterior recepcionista, lo que antes le había parecido hasta pedante, ahora le parecía de lo mas sexy, sobre todo si era acompañado con un movimiento de aproximación que dejaba mas a  la vista el generoso escote que esa mañana lucía la recepcionista.

-ehhh, mira, es que.. venía a darme de baja de sus servicios, quiero decir de los servicios de su empresa….-

-Pero si para usted son gratis, si no quiere leer el correo tan solo tiene que tirar las cartas a la basura, no hace falta ni que las abra- Al terminar esto, la joven inspiró profundamente haciendo que el volumen aparente de sus senos aumentase. Está demostrado, los hombres tienen mas dificultades para razonar cuando la testosterona se dispara.

-ehhh, no… es que, eso es lo que vengo haciendo desde hace un mes y ya estoy aburrido, que hay días que el cartero no me puede dejar las cartas en mi buzón porque vosotros lo habéis llenado- dijo tratando de mirar a los enormes ojos azules de la chica.

-¿Está seguro?- dijo ella levantándose de su sitio dejando ver sus largas piernas, mientras se bajaba un poco la minifalda y recogía una PDA del escritorio- pues acompáñeme- León la acompañó sin rechistar hasta el ascensor, observando su contoneo al andar.

-No me ha dicho como se llama-

-León Gómez Gómez- tras lo cual ella, llamó al ascensor y empezó a trastear en la PDA

-Por lo que veo, usted usó el crecepelo gratis durante dos meses-

-Si, así es-

-¿Todos los días?-

-Si, todos y cada uno hasta que lo prohibieron-

-uhmm, es extraño que no le hayas venido antes por aquí- dijo justo en el momento que se abría la puerta del ascensor y ella entraba. Ese comentario no le gustó mucho a León, ya que había leído de todo en internet a cerca del crecepelo, pero el susto que se dio al ver detrás de el al recepcionista con el que había hablado al principio le hizo entrar en el elevador sin pensar, tras León también entró el “gentil mastodonte”. El ascensor era justo para tres personas, pero como el tamaño de una de ellas excedía la media hacía que los tres estuviesen bastante apretados; León estaba cara a cara con la chica, tratando de pensar en cosas nada eróticas, ya que no quería que el soldado del sur levantase el campamento, pues estaban lo demasiado juntos como para que ella se diese cuenta de que León se alegraba de haberla conocido.

-Todavía estás a tiempo, de no darte de baja- Dijo una voz susurrante al oído de León, que hizo que se erizasen todos los pelos del cuerpo, en una corriente electrizante que corrió desde la nuca, hasta el último pelo de los dedos de los pies. Eso fue suficiente, no le hizo falta pensar en nada antierótico, ahora estaba muerto de miedo, sobre todo tras ver que donde se estaban dirigiendo era a la planta menos cinco ¿en que empresa llevan a la gente a la planta menos cinco, para darte de baja, acompañado de un mastodonte susurrante?  seguro que es en esa planta donde tienen a los mutantes. Iba a decir que ya no se iba a dar de baja cuando las puertas se abrieron.

-Ya es demasiado tarde- dijo la chica viendo la intención de este – No nos gusta bajar hasta aquí en balde-

-Yo me encargo- Dijo el hombre mientras cogía del brazo a León, sin apretar, pero con agarre firme y lo sacaba del ascensor, tras lo cuál dio un beso a la recepcionista como si estuviera marcando el territorio.

-No deberías ser tan celoso-

-La última vez el tío que te acompañó, casi enloquece-

-Normal, tu le dijiste que iba a estar junto con los mutantes…- Eso ya fue suficiente para León

-Perdonad, ¿no se podría hacer nada? he reconsiderado mi postura, no me apetece darme de baja hoy, tal vez en otro momento… bueno tal vez nunca¿no podríamos volver a recepción y como que no ha pasado nada?- El chico armario miró a la chica objeto y asintieron a la vez.

-Está bien, nos has caído bien- Dijo ella- pero esta vez en vez de tirar todas las cartas cuando te lleguen abre una de vez en cuando y compra lo que venga en ella, ¿vale?- León asintió y volvió al ascensor, esta vez al que tenia de frente era al hombre. Cuando llegaron a recepción le hicieron firmar un nuevo contrato comprometiéndose a aceptar un mayor numero de correos.

Pasado el susto inicial, León sentado en el sofá de su casa, se dio cuenta de que había sido un tonto, de que le habían engañado como a un niño y que terminaría yendo otro día a darse por fin de baja. Al mismo tiempo que León pensaba eso, los dos recepcionistas tenían una reunión con su jefe:

-Así es, dijo que lo había usado todos los días, y no solo no tenía mutaciones, si no que le había crecido el pelo-

-Muy bien, la próxima vez que venga, porque vendrá, le tomáis una muestra de ADN, pues al parecer hemos dado con el sujeto que nos servirá para nuestras pruebas- Dijo un hombre sentado en una silla de director con una horrible cabeza deforme, y lléno de pustulas por todo el cuerpo- Ese chico tuvo mas suerte que yo, pero parece que se le ha acabado… esa suerte….

Terminaré por coger una excedencia

relatos 5 Comentarios »

Esta mañana cuando me he levantado y he visto la helada que había a través de la ventana me han dado ganas de quedarme metido en casa, poner la calefacción a 25ºC y llamar al curro diciendo que no iba porque me había quedado atascado en mi pueblo, que había caido una nevada de proporciones bíblicas. Pero mis deseos se han visto truncados cuando contándole toda la historia al jefe me ha dicho, ¿como vas a quedarte atascado si puedes volar?superherohe

Así que nada, a currar otro día mas, si es que esto de ser superheroe no penseis que es tan bonito, primero porque tenemos un sistema inmune a prueba de bombas, en mi vida he cogido un catarro ni nada parecido, por lo que nunca puedo escaquearme diciendo que estoy enfermo, ni siquiera puedo cojer baja por depresión, el médico me dice que como puedo deprimirme si tengo todo, un montón de chicas detrás de mi, fama, dinero… vamos, que no me creen.En definitiva, esto es una mierda, el otro día sin ir mas lejos, a la central de superheroes llamó una chica diciendo que estaba siendo secuestrada por unos terroristas, que fuéramos rápido a rescatarla y aunque a esas cosas suele ir el hombre araña, en ese momento se encontraba en una media maratón a la que se había apuntado y me tocó ir a mi. Pues cuando llegué al punto en el que se suponía que estaban los secuestradores, ahí estaba la chica medio desnuda pidiendo que la hiciera un hijo, menos mal que con mi super visión de infrarrojos vi que había cámaras por toda la habitación(además de tenerlas operadas), luego me enteré que quería vender las imágenes a telecinco para hacer un montaje de esos que tan bien saben hacer en sus programas del corazón. Si es que nunca sabes cuando es una trampa, o es una llamada real y encima hay temporadas en las que solo te dedicas a bajar gatos de los árboles, quedan pocos malhechores por las calles. La última semana la he pasado firmando autógrafos y jugando al buscaminas. Creo que voy a cojer una excedencia, daré una vuelta por raticulí para ver a la familia y plantearme si seguir siendo un super héroe, a mi me gustaría trabajar en otra cosas… no se, por ejemplo podría ser barrendero, tendría la ciudad limpísima en un pispas, podría tambien trabajar haciéndo los túneles del ave… no se, ya os contaré cuando lo tenga mas claro.

El perro que me olisqueaba

relatos Sin Comentarios, Anímate a escribir »

Cada vez que salgo a la calle he de andar con mil ojos, he de estar alerta a todo lo que me rodea, podría no ser lo que aparenta ser. El otro día sin ir mas lejos, a la que fui a comprar el pan a la tienda de doña Manoli, (donde se que el pan es pan) se me acercó un perro con ganas de olisquearme, yo al ver que era el del vecino del tercero, al cual ya lo tenía catalogado, bajé la guardia y dejé que me olisquease la pierna y seguí andando sin reparar que otro perro se me había acercado, ¡craso error el relajarme! cuando me quise dar cuenta el susodicho chucho me había olisqueado y emprendía la huida. Algunos dirán que era porque su amo lo estaba llamando al final de la calle, pero a mi me daba mala espina. Todo esto me recordaba a cuando en un hiper me dieron a probar un poco de jamón serrano por la cara, pero esa es otra historia.

Decidí seguir al can y a su supuesto amo por las calles de mi adorada villa, algo estaban tramando, eso estaba claro. El perro no paraba de olisquear y mear por las esquinas, no obstante lo mas raro era el andar del hombre: tranquilo, como si nada pasara, solo se paraba para llamar a su perro cuando se quedaba rezagado. Llegó el momento en el que el seguirlos sin que ellos se dieran cuenta se volvió complicado, justo como a mi me gusta, demostrando mi habilidad para mimetizarme con el entorno. Habian salido de la zona urbanizada y se estaban dirigiendo a un descampado en el que no había nada, o eso era lo que había pensado hasta el momento, tal vez alguien quiera que creamos eso, no iba a pasar eso por alto.

Algo debió llamar la atención al tío porque se puso a mirar a los lados, ¡Ajá! pensé,- ya ha llegado al sitio secreto- justo cuando el hombre comenzó a bajarse la bragueta del pantalón, ¿guardaría ese hombre algún arma oculta en la entrepierna? buen lugar para esconder cualquier cosa… Esta vez no fue así, el hombre tan solo quería mear. Una vez terminado, se dio la vuelta y pude verle la cara, era el vecino del tercero. Por lo que decidí abandonar el modo camuflarme y abordar al vecino.

-Hola vecino, ¿te has comprado perro nuevo?-

-Buenas Jorge, si, me lo regalaron el otro día  ¿que haces con unas ramas en la cabeza?- Mierda, no había recordado que en la cabeza llevaba todavía el camuflaje, así que salí corriendo para que no descubriese mas cosas de mi método de camuflaje con sus artes interrogatorias.

Bueno, después de esto, ¿a que estáis de acuerdo conmigo? ¿a que no todo es lo que parece? ya… yo pienso lo mismo,  ¿quien tiene dos perros y como si nada? ¿porqué mear en un descampado pudiendo hacerlo en cualquier otro sitio…? y esos son solo dos interrogantes, seguiré vigilando al vecino cuando resuelva el misterio de los aparatos que se ponen en las carnicerias para dar la vez ¿como es que casi siempre la dependienta dice un número y nadie de los presentes lo tiene? ¿a donde van a parar todos esos número que mágicamente desaparecen? ¿que se hacen con ellos?

Mando el curro a la mierda

relatos 2 Comentarios »

Pues si, ya estaba hasta las narices de mi curro y lo he terminado por mandar a la mierda ¿te sorprende? pues yo no me extrañaría, mira que venía avisándolo desde hace tiempo. Que esto de ser zombies está muy bien al principio, que si “cerebro… cerebro…” con un tono de voz como si te acabases de levantar, pero cuando has acabado con todos los cerebros humanos de alrededor, (todo por una política de consumismo feroz que no tiene en cuenta las necesidades reales del individuo) ¿que nos queda? Pues ponerse a currar. Lo del marqueting parecía buena idea al principio: Vamos a venderles a los pocos humanos que hemos dejado vivos, que no somos tan malos, que todo fue un repente que nos dio… Pero cuando parece que haces bien tu trabajo, siempre aparece algún imbécil del viejo régimen que no está dispuesto a reconocer a los humanos como iguales y aprovechando que los humanos están confiados, porque han terminado creyéndose la publicidad que yo he creado, termina comiéndole el cerebro. A este paso lo que nos quedará será comer los cerebros de concursantes de realitys de TV.

No se que nuevo curro buscaré, creo que está muy demandado cirujano plástico, porque como he dicho, lo de ser zombie no solo es comer cerebros de humanos. Los zombies, al igual que vosotros los humanos también nos preocupamos por nuestra apariencia. ¡Claro! todos queremos tener todos nuestros miembros enteros y que no huelan mal, porque si te acabas de morir todo es genial, hasta que llega un perro y quiere desmembrarte para esconder tu mano en alguna zanja, o cuando se te agusana un brazo, o lo que es peor: las piernas y tienes que ir arrastrándote por ahí, que los zombies, también tenemos nuestro corazoncito.

El otro día sin ir mas lejos, a uno de mis seres mas queridos, vi como se lo arrancaban una horda de buitres leonados. Porque ya está bien de incininerar al ganado muerto, que estos bichos se quedan sin comer y terminan atacándonos. Menos mal que mi tía tuvo un momento lúcido y les tiró una de sus piernas para que fueran a por ella (siempre ha estado muy jamona) mientras ella se zafaba arrastrándose. No es justo, no acabas de salir de la tumba y ya te están atacando.

Bueno pues a lo que iba, que he dejado el curro, si alguien está interesado en un cirujano para zombies no dude en llamarme, o enviarme por paquete el miembro de su cuerpo que quiera mejorar.

Espero que esto que acabáis de leer os haga comprendernos un poco mas a todos nosotros, porque puede que mañana llamemos a tu puerta.

PS: las fotos son propiedad de wvs y las distribuye bajo licencia creative commons

Terremoto

relatos 3 Comentarios »

Conocía aquella sensación, sabía lo que vendría después; El ruido era casi insoportable y parecía que la casa se vendría abajo… No pudo evitar pensar que pasaría si eso sucedía:

-Como yo estoy en un primero, todo el peso de los demás edificios terminarían aplastándome, ¡cuánto mejor sería vivir en un ático!, así tal vez con suerte, en el último momento antes de estrellarnos contra el suelo podríamos saltar hacia arriba, no nos pasaría nada… Pero no puede ser, seguro que eso lo ha pensado ya mucha gente antes… ahh! por eso nadie quiere las plantas bajas, para no ser aplastados en caso de terremotos. Les tengo que decir a mis padres que tenemos que vender este piso y comprarnos uno que esté arriba, cuanto mas arriba mejor, así nos dará mas tiempo a prepararnos si todo el bloque se termina cayendo-

El ruido se hizo mas fuerte por momentos por lo que Leticia se tapó los oidos fuértemente con las manos, esperando que terminara de una vez.

-Si no logro convencer a mis padres de compren otro piso, tendré que intentar que por lo menos cambien de sitio el contenedor de la basura, todas las noches me termina despertando el maldito camión.

PS: esta entrada está dedicada a Manzacosas. Se le echará de menos.

La bombilla maldita

relatos 3 Comentarios »

En un comienzo miraba a la bombilla de forma incrédula, incluso se sacudió la cabeza como en los dibujos animados, para corroborar si eso era cierto o no. Cuando sucedió por quinta vez no cabía la menor duda ¿pero que podía hacer ella? una simple persona. Corrió a llamar a su marido muy alterada, este, que desde el principio entendió lo que decía, trató de calmarla y de demostrar que tenía todo controlado, aunque por dentro se encontraba tan asustado como ella o mas, ¿y si ella descubría que no podía hacer frente al terrible problema que se le planteaba?. Con paso seguro se dirigió a la habitación, mientras su mujer le agarraba fuertemente del brazo; Tras comprobar con sus propios ojos lo que sucedía decidió ir mas allá y tocar la bombilla, la mujer aterrada no se atrevió a entrar en la habitación pues temía lo que pudiera pasar. Mientras, el marido acercaba su dedo a la bombilla, el primer contacto fue temeroso y fugaz, pero no sucedió nada, el segundo, fue mas prolongado en el tiempo, pero tampoco sucedió nada. Mas seguro de si mismo, el hombre de la casa envalentonado dio un leve toque a la bombilla, parecía que esta vez tampoco sucedería nada hasta que esta súbitamente se soltó una ráfaga de luz tan intensa que lo dejó sin visión por unas décimas de segundo, cuando recuperó la vista se dio cuenta que estaba caído en el suelo mientras su mujer chillaba desconsolada. Los hijos que oyeron aquel griterío se acercaron a ver que sucedía  y aunque al principio los padres se mostraron reticentes a contar lo que pasaba, terminaron accediendo.

Al cabo de unas horas y tras unas agrias discusiones la hija decidió buscar en internet como solucionar aquello a lo que se enfrentaban, estaba segura de que a alguien le habría tenido que suceder lo mismo. Pronto llamó a su hermano y le pidió que buscara una bombilla lo mas parecida a la bombilla maldita. Mientras llegaba su hermano con lo que le acababa de pedir, ella tuvo que desechar la información de muchas páginas, muchas explicaban con pelos y señales lo mismo que les sucedía a ellos, pero sin solución alguna, otras estaban plagadas de leyendas urbanas, incluso encontró algunas que llegaban a ofrecer servicios de personas para exorcizar bombillas, previo pago, claro está. Al final la encontró, en esta web decían como actuar paso a paso en estos casos.

No tardó en regresar su hermano con lo pedido, aunque ella prefirió  comprobar por si misma que ambas bombillas eran idénticas, antes tenía que practicar y quería estar segura antes de hacer nada. Cuando por fin se decidió llamó a la familia para que la ayudaran y viesen lo que ella hacía, ya que cabía la posibilidad de que tal catástrofe volviese a ocurrir.

Lo primero que hizo fue cortar la luz de la casa y pedir que su familia la alumbrase con una linterna, tras lo cual se subió a una silla y se dispuso a desenroscar la bombilla que tantos problemas les estaba dando, hubo un momento de tensión cuando la madre casi se desmaya, pero la joven continuó con su árdua tarea. Al terminar con el paso anterior, usó la bombilla que hacía un rato le había traido su hermano y fue enroscándola poco a poco hasta que ya no pudo mas: había hecho tope. El momento crítico estaba a punto de llegar, tenían que levantar los diferenciales para que hubiera luz de nuevo en la casa y comprobar si todo seguía como antes o el problema estaba solucionado, fue el padre el que se ofreció voluntario, herido en su orgullo de macho, nunca se perdonaría no haber sabído como actuar en estos casos. Con la mano temblorosa subió los diferenciales, vio como la casa se iluminaba ¿pero se habría solucionado el problema? poco despues vio como su hijo corria hacia él a darle un abrazo mientras decía ¡La bombilla ha vuelto a dar luz! ¡ha vuelto!