De donde yo soy )tierra de pinares Burgos-Soria( existe una tradición que no es conocida por muchos, o que si es conocida no comprenden muy bien, esa es la tradición de la suerte de pinos. Antes de nada hacer hincapié en una cosa, la suerte de pinos no se concibe sin tener en cuenta la preocupación de todos los habitantes de la zona por mantener un monte sano y bien cuidado, muchas veces ejemplo de gestión del patrimonio natural, y donde hace ya muchos años no ha existido ningún incendio de importantes o medianas dimensiones, y si ha habido algún fuego ha sido por culpa de los rayos de las tormentas, esto se consigue gracias a todos los serranos, ya que sienten el monte como algo suyo, algo propio, que de tantos apuros los ha sacado )y esperemos que siga sacando(, por lo que lo cuidan y mantienen limpio.
La suerte de pinos es un privilegio que nace en el 1100-1200 en el que se otorga a muchos pueblos de la zona el derecho a los aprovechamientos forestales, estos aprovechamientos no son otros que la corta de pinos. Actualmente cada año se corta una parcela de monte, a matarrasa, antiguamente la forma de hacerlo era eligiendo los mejores pinos: “eslige” ,la matarrasa consiste en cortar todos los árboles de un rodal a excepción de unos pocos )pinos padres( que se encargarán de soltar la semilla para la siguiente generación de árboles, esa parcela que ha sido cortada puede ser o no arada para la mejor siembra, y será obligatoriamente vallada para evitar que animales salvajes y ganado se coman los pinochos que puedan salir, las zonas que se han de cortar son elegidas por los ingenieros de montes, en base a un sistema de cortas para que el monte no se agote, de esta manera se renueva la flora y se asegura que esa zona no va a quedar desertificada.
Todos los pinos cortados pertenecen a los habitantes del pueblo, que no al ayuntamiento, actualmente esos pinos son vendidos a las fábricas de madera, aunque cada uno puede hacer con los pinos que le toquen en la “suerte” )cada vecino tiene el mismo número de metros cúbicos( lo que desee, puede no cortarlos si así lo desea, o usarlos para lo que quiera. Para poder beneficiarte de las suertes has de ser original del pueblo, y no estar ausente de él mas de X tiempo, y tener una edad superior a Y )cada pueblo establece la X y la Y como creen oportuno, además de algunas condiciones extra(.
Una pregunta que surge siempre es ¿cuánto dinero se gana con eso? pues en la actualidad no es mucho, hace años con la suerte de pinos de dos o tres años se podía hacer una casa, hace 25 años en mi pueblo Vilviestre del pinar se llegó a pagar 750€ por persona, y ya en el 2005 la cantidad fue inferior a 300 €, además si tenemos en cuenta la nueva ley de montes, en la que hay que dar el 15% del beneficio para mejoras, mejoras que no se reinvierten en la zona, hace que los habitantes sientan el monte como algo menos suyo, ya que si el dinero que se recauda no se aprovecha para dotar a la zona de mejores servicios sanitarios, mejores comunicaciones por carretera entre los pueblos )no solo las carreteras principales(, mas actividades culturales etc… se está consiguiendo dos cosas:
1ª Que el monte sea visto como algo que ya no da de comer, antes vital para la economía de la zona, porque alrededor de la madera surgieron muchas fábricas, talleres y diferentes trabajos, si eso se ve así, es probable que los habitantes de la zona de pinares no cuiden tanto el monte porque ya no le vean utilidad.
2ª Que la gente joven por falta de alternativas, de trabajo y ocio se busque la vida en otras zonas.
Esperemos que esto no suceda así y que sigamos teniendo los montes tan bonitos o mas que ahora.
Fotografía Luis Bartolomé