cuentacuentos: Sólo tenía una certeza: la culpa la había tenido aquél libro.

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Sólo tenía una certeza: la culpa la había tenido aquél libro. Todo lo que le había sucedido estos días no tenía nada que ver con él, ni con su enfermedad. Cuando lo pillaron tratando de matar a la mujer de su mejor amigo, lo metieron en un centro especial para casos como el suyo y aunque no tardó mucho tiempo en escaparse, el poco tiempo que permaneció dentro le ayudó a reflexionar sobre todo lo que le había sucedido desde que leyó dicho libro, aquellos recuerdos que como bloques de cemento se habían hundido en el lago de sus recuerdos, ahora estaban saliendo a flote.

Pero la misma medicina que le hacía recordar le dejaba extenuado, dormía mas que respiraba y en el poco tiempo que estaba despierto, apenas podía mover el cuerpo ya que se sentía abotagado al realizar el mínimo movimiento. Sabía que en cuanto supiera como engañar a los que le cuidaban de que se estaba tomando la medicación, el huir de aquella cárcel sería relativamente fácil, lo difícil sería recordar todo lo que deseaba hacer una vez hubiera salido. Y así fue, en la noche de su huida, tan solo hacía dos semanas que había dejado de tomar la medicación, desde entonces el tiempo que antes pasaba durmiendo lo empleó en recordar, tumbado en su cama, sin levantar sospechas y pensando una y otra vez en lo mismo, para no olvidar.

Como había esperado, la salida fue sencilla, solo tuvo que inmovilizar a un celador y aunque  le costó no matarlo, solo le dejó inconsciente (esas dos semanas únicamente pensando, le habían dado algo mas de autocontrol), tras esto, abrir un par de puertas para terminar en la calle, fue pan comido.

Lo primero que hizo al llegar a su casa fue quitar el cordón policial, pues al detenerlo inspeccionaron su casa y encontraron los cadáveres de sus padres pudriéndose junto al de su amigo Jon. Lo había tenido que matar a él también, había visto a sus padres muertos, no quería que lo delatase, ni que hiciera preguntas incómodas. Lo que todavía no entendía es porqué sus padres quisieron matarlo y porqué lo drogaban todos los días para que no se enterase de nada. Daba igual, la respuesta seguro que estaba en aquel libro, era lo único que no podía recordar, ¿qué había en aquel libro? ¿Qué le había echo volverse así?

Al llegar a la habitación donde sus padres habían permanecido durante días muertos, tan solo le recorrió un escalofrío, no sabía muy bien por qué, pero la muerte de sus padres no le causaba ningún sentimiento, sin embargo, mientras estuvo medicado no soportaba el dolor de haberlos matado, aunque lo mitigaba diciéndose que había sido en defensa propia.

Ahí estaban los charcos de sangre, al pié de la cama de sus padres, algo que al principio no le extraño.

Trató de no pisar las manchas de sangre seca que cubrían casi toda la alfombra, alfombra que había sido comprada por él como regalo para sus padres en un viaje que hizo de joven a Turquía, hacía ya muchos años. Toda la habitación estaba decorada al estilo árabe, tan solo desentonaba un cuadro casi descolorido de la virgen que se encontraba sobre el cabecero de la cama. Al fijarse en esto, se dio cuenta que algo no cuadraba, pues creía recordar que había matado a sus padres en defensa propia, cuando trataron de asfixiarlo mientras dormía… si era así ¿cómo es que la habitación de sus padres estaba llena de sangre? ¿acaso la historia no era real? en un comienzo no podía creérselo, pero poco a poco los recuerdos reales se le mostraron con toda su crudeza, vio como fue él, el que trató de ahogar primero a su madre, vio como su padre al despertarse trató de dispararle con la pistola que guardaba bajo la almohada, también vio como este vaciló al ver que era su hijo al que iba a matar. Ese vacile le costó la vida.

No podía soportar todas aquellas imágenes que se le agolpaban en el cerebro, lo que hubiera en el libro ya le daba igual. Comenzó a golpearse fuertemente la cabeza contra las paredes de la habitación hasta que empezó a marearse por la pérdida de sangre y los fuertes golpes. Para luego acurrucado de la forma que creía que había muerto su madre, empezar a tomar todas las pastillas que en dos semanas había escondido.

Y ahí se quedó, acurrucado sobre la cama, sangrando por la cabeza y tratando de morir a base de pastillas.

Esta entrada continua de esta

cuentacuentos: Es malo levantarse con el pie izquierdo, pero peor embadurnado de sangre.

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Es malo levantarse con el pie izquierdo, pero peor embadurnado de sangre.  Además no me lo esperaba y ahora estoy aquí, tratando de deshacerme del cadáver, no entiendo como pudo suceder, no recuerdo absolutamente nada, desde que dejé la medicación esto se ha convertido en un caos, es como si estuviera nadando en un lago de recuerdos, donde solo puedo ver aquellos que están en la superficie y si trato de bucear para lograr alcanzar aquellos recuerdos que se hunden, termino ahogándome sin remedio.

Con suerte, este recuerdo también se me olvidará, como he olvidado el nombre de esta pobre chica, tal vez nunca lo supe. Debería ir a la policía y decir que soy un asesino, ¿ arreglaría algo con eso? da igual lo, único que quiero es saber quien soy y por qué hago estas cosas, si terminan deteniéndome lo único que harán será colgarme o inflarme a pastillas para que me quede idiota, como quisieron mis padres.

De ellos si que me acuerdo, también recuerdo como fueron ellos primero los que quisieron matarme mientras dormía, ahogándome con la almohada, menos mal que nunca me separo de Janet, mi magnum. Supongo que tendrían una buena razón para matarme, pero que mas da, fui yo el que terminó ganando esa partida.

Bueno ¿y ahora que? necesito desahogarme  con alguien, llamaré a Jon… Umh ¿no lo maté? puede que si… hace tiempo llamó su esposa preguntando por el, estaba muy angustiada, creo que dijo que llevaba 5 días desaparecido… mas o menos cuando dejé la medicación… si, definitivamente tuve que ser yo, iré a visitar a su mujer , a ver si lo han encontrado y si no, tal vez tenga que acabar con su sufrimiento.

PS: esta entrada tendrá continuación en la próxima entrada del cuentacuentos

La ley de montes de Castilla y León ya está aquí

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Desde que tengo uso de razón siempre he podido dar un paseo por el monte en verano, invierno y cuando me ha venido en gana, pero parece que a la junta de Castilla y León eso no le gusta.

Si estuviéramos en un monte destrozado por la gente, entendería que la junta quisiera prohibir que nadie pisara el monte  ¿pero en un monte ejemplar para todo Europa? ¿quién ha sido el lumbreras que ha decidido que aquello que se ha hecho toda la vida sin perjudicar para nada a la naturaleza, ahora sea prohibido? ¿que es lo que se busca con esta medida?

Para el que todavía no se haya enterado he de decirle que la junta de castilla y león ha prohibido este verano (sin consultar a los pueblos implicados) que podamos pasear por nuestros montes, aunque seas un vecino que ha vivido ahí toda la vida. Esto si que es hacer leyes por y para el pueblo…

Ahora me pregunto yo, ¿qué pasa con la gente que vive del monte? ¿va a pagar la junta su sueldo? gracias ley de montes de castilla y león, por lo que nos estás trayendo y lo que te queda por traer…

La noticia se puede leer aquí y aquí

PD: Tras una mañana muy agitada, ver lo que se comentaba en menéneame y varias llamadas, he de decir que el tono de la noticia inicialmente puede parecer muy duro, pero no deja de ser cierto lo que se comenta aquí, simplemente hay que añadir que se prohíbe andar por el monte a grupos de personas en un número mayor a 25 personas… sea como fuere, me parece un despropósito.

Si se quiere echar un ojo a la ley pinchad aquí

Asfixiarse es malo

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Aunque parece una perogrullada decir que asfixiarse es malo,  no lo es tanto si tenemos en cuenta alguna noticia leída recientemente.

Casi todos hemos oído hablar estos días de la muerte de David Carradine. Según parece murió por practicar la hipoxifilia . Quitando  que esto pueda ser verdad o mentira, parece ser que es una práctica mas común de lo normal, y aunque el fin perseguido no sea tan funesto como el logrado por el maltrecho actor, (que tanto me entretuvo de niño con kung fu) no hay que olvidar que este tipo de prácticas contienen su riesgo.

Como también lo tiene el juego, del que o bien hemos oído hablar o conocemos a alguien que lo ha practicado de niño. “El juego de la asfixia” consiste en lograr que una persona no pueda respirar tras haber realizado un fuerte ejercicio, simplemente con el fin de que se desmaye. Seguramente si preguntamos a chavales jóvenes, estos conozcan el juego (si no lo conocen estaría bien que supieran que riesgos entraña), es algo que parece que siempre va a estar ahí, a pesar de que se ha dado mas de un caso de muerte.

Y digo todo esto, saliéndome de las temáticas habituales de este blog, porque hoy he visto un vídeo (vía meneame)  en el que aparece un perro colocándose con los gases que expulsa el tubo de escape y no me extrañaría nada que algún descerebrado haciéndole gracia como se comporta el perro, se ponga también a imitarlo sin darse cuenta que es una forma muy fácil de morir.

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Si queréis saber algo mas de la hipoxifilia aquí (via yonkis)

David Carradine

cuentacuentos: Ahora me viene a la memoria la historia del buhonero de tres patas…

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Ahora me viene a la memoria la historia del buhonero de tres patas y las hijas del mercader. Al parecer este mercader…

—Espera ¿tres patas? ¿como puede una persona tener tres patas?—

—Pues… no se… a mi me contaron la historia de esa manera—

—¿Y no te chocó que tuviera tres patas?—

—Bueno… si, cuando me lo contaron la primera vez tenía seis patas, pero como me parecían muchas he dicho que solo tenía tres.—

—Bah, entonces te estás inventando la historia, no va nada de tener tres patas a tener seis, si te vas a inventar la historia entera mejor no me lo cuentes…—

—No me lo invento, solo que no le di importancia, tal vez se refería al animal, a la hembra del pato, bueno da igual, eso no es importante para la historia.—

—Pues no se para que lo cuentas si no tiene importancia, eso es meter tonterías en una conversación.—

—Tonterías las que estás diciendo tu ahora…—

—A ver, que no digo bobadas, solo quiero enterarme bien de las cosas, como por ejemplo ¿que es un buhonero?

—Pues no se… será alguien que vende búhos…—

—No habíamos quedado que tenia seis patas, ¿para que va a vender búhos un hombre que tiene patas?—

—Si vendiera patas no se llamaría buhonero, se llamaría patero o patunero o algo así ¿no?—

—¡que mas da! ¿quien querría comprar un búho?—

—¿sabes que te digo? que ya no te cuento la historia de las hijas del mercader—

—Mejor—

Gallarón

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Aunque está palabra no difiere de como se llama comúnmente (gállara, agalla) Este último fin de semana me he encontrado por partida doble con un gallarón (Gracias a Rubén en Tañabueyes y a Luis en Vilviestre) así que me he animado a escribir esta entrada, sobre estas estructuras tan comunes en los robledales de castilla.

Cuando era pequeño pensaba que era otro tipo de fruto que daba el roble, no me chocaba que fuera el único árbol que tuviera dos simientes.

Pero con el tiempo he sabido que estas estructuras que salen en el roble, son creadas por cierto tipo de avispas, con el fin de poder  reproducirse y son muy habituales por estas fechas.

cuentacuentos: Las palabras llegaron, como si tal cosa, cuando dejó de buscarlas

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Las palabras llegaron, como si tal cosa, cuando dejó de buscarlas.

Hubiese estado bien acordarse de ellas cuando todos estaban a su al rededor, expectantes, pero se quedó mudo sin saber que decir y con la sensación como si hiciese varios días que no bebía agua, parecía que la lengua le iba a descarnar el paladar a cada pasada y la poca saliva que conseguía tragar hacía que la garganta le fuese doliéndole poco a poco, de la misma manera que te sentirías si tragases un puñado de monedas de céntimos, que solo dejan de doler cuando terminan su periplo en el estómago.

No le cabía en la cabeza cómo se le habían olvidado aquellas palabras que llevaba repitiendo durante años a escondidas. Las había leído por primera vez cuando con catorce años en el bosque escondido en un pequeño agujero que había visto en la pared de una roca por la que había entrado justo, no pudo salir, debido a la extraña forma que tenía la entrada que hacía que se te clavaran las aristas afiladas de la piedra si tratabas de dar la vuelta por donde habías entrado, así que tuvo que empezar a gatear por la grutilla con la esperanza de poder hallar una salida.

Horas estuvo gateando y arrastrándose por la piedra húmeda y fría, dejándose la piel de la palma de las manos, codos y rodillas en el camino. Hasta que al final llegó a una sala un poco mas amplia, donde un rayo de luz entraba por la cúpula. Aunque el agujero por el que la luz entraba era demasiado pequeño como para caber y estaba en lo alto. Así que desesperado se sentó en el suelo esperando tomar fuerzas para empezar a chillar y pedir auxilio.

Así estuvo un rato hasta que reparó que el rayo de luz apuntaba a la pared donde había unos dibujos grabados en la piedra, pero solo podía ver aquellos dibujos que iluminaba el rayo de luz directamente, ya que la oscuridad de la pequeña sala era casi total. Ensimismado en lo que estaba viendo dejó pasar el tiempo y a medida que el sol iba moviéndose podía ver mas historias dibujadas y curiosamente mas actuales en el tiempo; Si las primeras parecían estar trazadas de una forma muy rudimentaria y casi habían sido comidas por el musgo y la humedad, las últimas se veía claramente y se podía ver un trazado muy nítido casi de cómic, tan solo hubo un intervalo de tiempo en el que no pudo ver ningún dibujo, como si hubiera un hueco esperando, tras el cual, se encontraban las palabras que de tantos apuros lo habrían de sacar ese mismo día y en el futuro. Pues esas palabras daban la capacidad de dar vida a lo inerte, de hacer que la dura piedra se moviera de hacer que los troncos muertos de los árboles tomasen la forma de una balsa para descender por el río y llegar al pueblo poco antes de anochecer, de hacer cosas inimaginables…

Fue en el momento en que las palabras le volvieron a llegar, cuando se recordó la misma historia que os acabo de contar, por lo que cogió unos sprays de pintura y unas plantillas cuando dijo.

—Ya es hora de que rellene el hueco vacío con una pintura mas moderna—

cuentacuentos: Quizá sea tarde, pero aún tengo la pistola en el bolsillo

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Quizá sea tarde, pero aún tengo la pistola en el bolsillo… todavía no me han registrado, también ¿por qué iban a hacerlo? nunca he hecho daño a nadie, siempre terminan fiándose de mi, — díselo a Yon, nunca dice que no. Ven Yon, ayúdame a limpiar estos vómitos. Yon acómpañanos a comprar la bebida para esta noche, es una pena que no te hayan invitado a venir— ¡¡HIJOS DE PUTA!! si tan solo pudiera estrangular a cada uno con mis propias manos, uno por uno… sentir como dejan de forcejear cuando la falta de oxígeno les hace adormecerse. ¡DIOS! sería la polla… esa panda de desechos dejarían hueco para alguien que no malgastare el aire que respira.

Sería hasta poético, aunque alguien se me ha adelantado… yo no buscaba esto… la escena es imperfecta, están todos mezclados, no ha hecho distinción, incluso ha dejado a mas de uno de pie. Tendría que habérmelo cargado por torpe cuando tuve oportunidad.

Me pregunto que dirán los medios cuando hablen de esto, seguro que rellenan programas de tertulias diciendo que la culpa la tuvo la música que oíamos, no, eso ya está pasado de moda y ya pagaron el pato marilyn manson, pearl jam… ahora dirán que es por los videojuegos, claro, como si eso fuese determinante y no lo fuera estar rodeado de una panda de gilipollas todos los días. Pero por qué los mas estúpidos son los que…

Bueno, creo que ha llegado el momento, es hora de sacar la pistola… la policía ya se ha ido. Solo quedan  cuatro peleles, cuatro de mis peleles preferidos, mira como se ríen… puede que por poco. Me acercaré a ellos

—Míralos, sentados riendo… como que nada hubiera pasado—

— hombre Yon, pero si estás vivo… temíamos que fueras tu el que ha abatido la policía… — y se rieron todos al unísono como una bandada de corvates graznando por un trozo de carroña

—Si, podría haber sido yo —

Jeje, mira como se han callado al verme sacar la pistola… Pues al final va a ser mas poético de lo que esperaba. Está anocheciendo y el olor a sangre reseca de la masacre de por la tarde, hace que el ambiente sea perfecto, además, los pantalones orinados de Santos le dan el toque final. Bueno, sería perfecto una pena que solo tenga la pistola cargada de salsa de tomate.

Almuéndrago

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Aunque a veces, he oído referirse a esta planta parásito del pino como almuérdago, creo que la buena es la que da título a esta entrada. La mayoría de las personas la conocerán como muérdago, pero será raro que en Vilviestre alguien la nombre de tal manera.

Como ya he dicho se trata de una planta parásita del pino, de un color verde claro y que suele ubicarse en las ramas de los árboles.

Es curioso, si alguna vez tienen la oportunidad de acercarse a una corta de pinos y hay vacas cerca (vacas acostumbradas a vivir en el monte), verán como estas se acercan cuando oyen el sonido del tronzador, porque saben que cuando el árbol caiga, pueden llevarse a la boca un poco de almuéndrago y al parecer este les gusta bastante, tanto que en ocasiones las da igual que un árbol las pueda caer encima.

En la imagen se puede ver de un color mas claro que la cimuja del pino (aunque no con mucha nitidez) como es.

PS: Editado según la corrección de Luis, voz mas fiable que la mía :-)

sobrio

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La oscuridad se le hacía inmensa a medida que los segundos pasaban y el reloj machacaba sus tímpanos con el goteo incesante del paso del tiempo.

Abrió de nuevo los ojos, pero nada, silencio, angustia, otro día mas otra noche.

Se puso la mano delante de la cara, vuelta, con el brazo extendido, la oscuridad que proyectaba recordaba a un pájaro, libre, sin presiones, sin tener que poner siempre buena cara a todo el mundo cuando no se tiene ganas, sin tener que estar de buen humor para todos  a los que tras terminar el día se tiene que rendir cuentas, incluso a uno mismo. Siendo libre de los barrotes que se había impuesto al ir creciendo que para un pájaro solo pueden ser físicos y no sociales ni mentales.

Solo quería estar sobrio… sobrio por un día de esta borrachera que cada día lo levantaba de la cama y cada noche le dejaba resacoso en la cama, sobrio para poder ser el, sobrio para poder elegir, sobrio de la vida diaria…

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